Josué Bravo
CORRESPONSAL/COSTA RICA
El presidente costarricense Oscar Arias negó hoy que la seguridad de su país se sienta amenazada por el Ejército de Nicaragua, tal y como lo especuló un diario de Costa Rica hace unas semanas.
En declaraciones al programa radial Voz Solidaria, que dirige el periodista nicaragüense Gerardo Sánchez, el mandatario pronunció un tajante no ante la consulta de que si el gobierno de Daniel Ortega constituía una amenaza a su país.
“No. Costa Rica decidió hace 61 años declararle la paz al mundo y esa es nuestra mejor defensa, nuestra indefensión. Hubo momentos en que Costa Rica no tenía dos democracias al norte y al sur, sino dos dictaduras”, indicó el mandatario tico.
“Teníamos una dictadura en Panamá y una dictadura en Nicaragua, y sin embargo nada nos hizo cambiar la opinión que tenemos desde 1948 (cuando se abolió el ejército tico) y es acabar con las Fuerzas Armadas. Por más presiones que en aquél momento tuvimos de Washington yo era presidente en los 80 y nunca oí decirlos que Costa Rica no era viable porque no tenemos ejército. Así que no nos vemos amenazados”, añadió.
A inicios de abril, el director del diario local Al Día, Edgar Fonseca, en un artículo de opinión criticó el armamentismo de Nicaragua.
“Oscuros acuerdos con Venezuela, Irán, Rusia; secretismo y represión a quien ose cuestionar lo que allí acontece, deberían ser una campanada en esta Centroamérica en tiempos de paz. ¿Para qué todo ese armamento en Managua?”, escribió Fonseca.
El vicepresidente nicaragüense Jaime Morales y el jefe del Ejército de Nicaragua, Julio César Avilés, desmintieron de inmediato tales afirmaciones.
Arias recordó que ha sido censurado por criticar que en América Latina se gasta 60 mil millones de dólares en “armas y soldados” cuando hay otras necesidades.
“Venezuela se gasta 5 mil millones de dólares comprándole armas a los Rusos. Ciertamente mientras haya desigualdad, pobreza y analfabetismo y no podamos proteger el medio ambiente, hay otras necesidades que
requieren de esos recursos y no las armas que para nada sirven. En el pasado solo sirvieron para botar gobiernos democráticos e instalar dictaduras”, concluyó el mandatario saliente de Costa Rica y Premio Nobel de Paz.