EFE y EDICIÓN DIGITAL
Diputados oficialistas pidieron a las turbas que asediaron hoy al Parlamento, mantenerse «alertas», «atentos» y «vigilantes» en medio de la crisis institucional que atraviesa Nicaragua, a pesar de la «victoria» que en su opinión supuso la reanudación hoy de las labores legislativas.
El diputado de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), Pedro Joaquín Chamorro durante el debate parlamentario señaló que hoy quedó claro que aprobaron leyes que benefician al pueblo y que no es cierto que no trabajen por centrarse en asuntos políticos.
«Hemos aprobado las leyes por convicción y no por miedo a los morteros que estaban disparando las turbas que rodeaban el edificio», enfatizó Chamorro, hijo de la ex presidenta Violeta Chamorro, al referirse a los destrozos causados por los manifestantes orteguistas en los ventanales del Parlamento.
Chamorro dijo que no hay que olvidar que el origen de la paralización en el Poder Legislativo es el decreto emitido por el presidente Ortega en enero pasado, para prorrogar el mandato de funcionarios de varios poderes del Estado, a pesar de que la competencia para ello corresponde al Parlamento.
El diputado opositor Eduardo Montealegre, líder de la BDN, a su vez demandó al presidente Ortega que respete la independencia y separación de los Poderes del Estado.
Además, que respete el artículo 3 de la Carta Interamericana Democrática de la Organización de Estados Americanos (OEA), que establece que la base de la democracia es el respeto a la independencia de los Poderes del Estado.
El diputado Carlos Langrand, también de la BDN, señaló que al reanudar las labores legislativas la oposición demostró que quiere trabajar en beneficio de los nicaragüenses «a pesar de estar siendo víctimas del terrorismo de Estado».
La diputada Mónica Baltodano del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), durante el debate protestó por la «toma» del edificio de la Asamblea Nacional en los últimos días por grupos «mandados por el presidente de la República con el claro propósito de impedir el funcionamiento del Parlamento».
Yamileth Bonilla, diputada independiente, consideró «penoso y bochornoso» que los diputados hayan tenido que ser escoltados por policías para poder ingresar al edificio del Parlamento y cumplir con su labor legislativa, interrumpida desde el 25 de febrero pasado.
Los diputados opositores ingresaron al edificio legislativo protegidos por decenas de policías que se desplazaron dentro y fuera del recinto parlamentario y al final de la jornada salieron por una puerta alterna, siempre bajo resguardo policial.
ACAN-EFE
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«El día de hoy ha sido una victoria del pueblo. Los obligaron (a los diputados opositores) a sentarse, pero hay que seguir atentos, hay que seguir vigilantes, no hay que confiarnos ni un tantito», dijo el coordinador del grupo parlamentario oficialista, Edwin Castro, en un mitin a las afueras del Parlamento, tras concluir la sesión.
El Parlamento de Nicaragua reanudó hoy su trabajo para aprobar tres convenios de préstamos por 48 millones de dólares, en una sesión desarrollada bajo un fuerte dispositivo de seguridad y mientras seguidores del presidente Daniel Ortega continuaban sus protestas violentas.
Castro acusó a sus colegas opositores de haber intentado boicotear la plenaria de hoy, al no registrarse en el hemiciclo en un inicio, pese a estar presentes. «Pero la presión de ustedes en las calles les dio vergüenza y decidieron sesionar después de casi cuatro meses», dijo dirigiéndose a simpatizantes sandinistas.
En ese mismo mitin, en el que seguidores de Ortega vitorearon con gritos y aplausos a los diputados oficialistas, el legislador sandinista Gustavo Porras dijo que estarán «observando» el actuar de sus colegas opositores y no permitirán más que dejen el Parlamento sin funcionar.
«Vamos a estar atentos y alertas, porque si quieren (los diputados opositores) llegar a hacer la misma, y pasar cuatro meses devengando salario, sin trabajar, inmediatamente hay que movilizarse», dijo Porras, máximo dirigente del sindicato progubernamental Frente Nacional de los Trabajadores (FNT).
Los parlamentarios volvieron a reunirse en sesión después de que el titular del Congreso, el orteguista René Núñez, convocara a directivos y a diputados a continuar sus labores con protección policial.
En rueda de prensa, Núñez llamó «irresponsables» a los diputados opositores por mantener una parálisis de tres meses en el Congreso, lo que dijo «ha desatado la justa ira del pueblo de Nicaragua, que se ha manifestado en las calles con paciencia y otras veces con violencia».
La diputada sandinista Alba Palacios declaró a periodistas que el trabajo legislativo «continuará normalmente siempre y cuando no se incluyan temas políticos, ilegales o inconstitucionales que nada tienen que ver con la agenda legislativa».
Nicaragua se halla sumida en una crisis institucional debido a la pugna que mantienen el oficialismo y la oposición desde que en enero Ortega aprobó un polémico decreto para prorrogar el mandato de funcionarios de varios poderes del Estado, a pesar de que la competencia para ello corresponde al Parlamento.