Por Ludwin Loásiga y María José Uriarte
Sitiados en un hotel capitalino por miembros del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), 47 diputados opositores, incluyendo a cuatro directivos, asestaron un golpe político al presidente Daniel Ortega, aunque reconocieron que existe la posibilidad de que el mandatario ordene la disolución del parlamento.
Su presencia hubiese sido notoria en cualquier lugar. Pero no lo fue entre un grupo de personas que estaban afanadas disparando morteros y tirando piedras en contra del hotel Holiday Inn.
Esa misma gente hirió poco después a tres diputados.
Jerez sintió nervios al ver a los simpatizantes del FSLN bloqueando la entrada al hotel, pero no frenó su paso. Tenía una cita con la historia.
“Pasé inadvertida, caminando. Me asusté al ver el gran alboroto, pero de cualquier manera teníamos que entrar y la verdad es que ni me vieron, porque pasé por donde estaban las turbas tirando morteros. Cuando uno es político hay que sufrir todas las consecuencias y lo volvería a hacer, perfectamente, siempre que lo necesite mi patria, lo haré”, relató ayer Jerez.
La diputada suplente, de Juigalpa, Chontales, vivió ayer un día como nunca antes.
A primera hora de la mañana de ayer, el jefe de la bancada del PLC, Ramón González, recibió una llamada triste: su madre había fallecido. El legislador partió a lo inmediato hacia Chontales y Jerez, su suplente, tomó el rumbo opuesto: se dirigió hacia Managua para ser el voto 47 en la sesión ordinaria que se celebró en el hotel Holiday Inn.
Jerez votó a favor de enviar la ley contra el decretazo a la Comisión de Justicia y respaldó una declaratoria legislativa en contra de las acciones del presidente Daniel Ortega.
“Yo, orgullosamente, soy maestra de primaria, en educación para el hogar, ésa ha sido mi especialidad. Pero yo soy licenciada en relaciones internacionales”, explicó Jerez con una sonrisa y una suave voz.
“Aquí estamos y es la lucha que debemos tener todos los nicaragüenses, por la democracia de este país”, afirmó Jerez.
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Tras la revisión del diario debate de 1989, cuando se reformaba la Constitución de 1897, Carrión confirmó que el entonces diputado Rafael Solís admitió la transitoriedad del artículo constitucional 201 y entonces dijo todo lo contrario a lo que ahora alega.
“Aquí se está tocando un artículo transitorio de la Constitución, la Constitución no se está tocando, no hay violación, no hay ningún artículo de la Constitución que se esté afectando aquí. Se está afectando el 201, que es un artículo transitorio que se hizo únicamente para efecto de este período, del período que comenzó el 9 de enero de 1985: los otros artículos, el 136 y el 148… se están dejando incólumes. ¡De manera que no hay violación!”, dijo textualmente Solís en 1989.
Pero, para dejar más claro su punto, continuó: “Yo lo que veo es que se está afectando apenas un artículo transitorio para esta situación y los transitorios desaparecen. Los aprobamos ahora y el 25 de abril (de 1990) y hasta ahí llegaron los transitorios… no tenían más vigencia que para ahora y para el completamiento de este período”, dijo Solís hace 20 años sobre un artículo que ahora pretende que siga vivo.
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Los legisladores no pudieron sesionar en la Asamblea Nacional porque el FSLN lo impidió con turbas, buses, morteros y piedras.
Los diputados decidieron entonces trabajar en el hotel Holiday Inn y enviar a la Comisión de Justicia una ley para derogar el decreto presidencial 03-2010, a la vez que aprobaron una declaratoria en rechazo a una serie de acciones del presidente Daniel Ortega. También dejaron bajo análisis la posibilidad de pedir la intervención de la Organización de Estados Americanos (OEA).
“La Carta Democrática no es sólo para el Poder Ejecutivo, es para todos los poderes del Estado, estoy convencido de eso y aquí se está rompiendo la institucionalidad y la OEA debe actuar”, dijo el diputado Eduardo Montealegre, de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN).
Tras varias semanas de fracasos en el parlamento, finalmente BDN, el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), el Movimiento Renovador Sandinista (MRS), la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y diputados independientes reunieron a 47 legisladores, incluyendo cuatro directivos, para dejar en minoría a Ortega en la Asamblea.
La movida de la oposición se dio luego de que el pasado miércoles el presidente del parlamento, el sandinista René Núñez, dijera que los diputados quedaban convocados para sesionar del martes al jueves de esta semana.
Núñez calificó de “ilegal” la sesión de ayer, pero Wilfredo Navarro (PLC) ripostó diciendo que esa afirmación le daba “risa”.
“El hecho de reunir los 47 votos y los cuatro miembros de la Junta Directiva es un hito trascendental que marca una victoria de la democracia sobre la voluntad de Daniel Ortega, que está empecinado en cerrar la Asamblea Nacional”, opinó Navarro.
El primer vicepresidente del parlamento, Oscar Moncada (PLC), asumió las funciones de presidente, ante la ausencia de Núñez.
Moncada abrió la sesión, ordenó las votaciones e informó que los diputados están citados para trabajar hoy y mañana en la Asamblea Nacional o en cualquier otro lugar, en caso de que el FSLN vuelva a sitiar las calles de Managua.
LO APROBADO
El punto número uno aprobado ayer fue enviar a la Comisión de Justicia la ley contra el decreto presidencial 03-2010, que prorrogó ilegalmente en sus cargos a 23 funcionarios de Estado.
Hubo 47 votos a favor y cero en contra.
José Pallais, presidente de la Comisión de Justicia, podría citar esta semana a los demás miembros, para iniciar las consultas pertinentes, y podría haber un dictamen listo en dos semanas.
SE COMPROMETEN A NO ELEGIR A NADIE DEL CSE
Luego, los legisladores aprobaron una declaratoria, siempre con 47 votos a favor y ninguno en contra.
“Los diputados abajo firmantes (47), por medio de la siguiente resolución, ratificamos nuestro compromiso con la nación de no reelección de los diez magistrados del Consejo Supremo Electoral. Además, ratificamos nuestro rechazo a los intentos ilegales del actual Presidente de la República, para mantener en sus cargos a los magistrados y funcionarios de los distintos poderes del Estado, que una vez vencidos sus períodos han cesado en sus funciones”, dice la declaratoria.
Y finalmente, dieron a conocer que varias comisiones de diputados informarán local e internacionalmente lo que está ocurriendo en Nicaragua.
Enrique Sáenz, del MRS, y Montealegre (BDN) no dudaron en decir que en Nicaragua existe un Estado de facto.
Por tal razón, los diputados Montealegre, Francisco Aguirre Sacasa (PLC) y Víctor Hugo Tinoco (MRS), ex cancilleres y ex vicecancilleres, analizarán si el Poder Legislativo tiene la potestad de llamar a la OEA.
¿DISOLUCIÓN?
Pese al triunfo político y sicológico sobre el FSLN, los diputados admitieron que existe el peligro de que el presidente Ortega disuelva el parlamento.
“Creo que si el parlamento no se pliega a su voluntad (de Ortega), está totalmente dispuesto a disolverlo, porque él tiene alma de dictador”, precisó Mónica Baltodano, del Movimiento por el Rescate del Sandinismo, quien afirmó que los nicaragüenses “estamos manos arriba”.
De hecho, los diputados opositores revelaron su temor en la declaratoria aprobada ayer.
“Condenamos las acciones del titular del Ejecutivo, Daniel Ortega, que pretende por la fuerza impedir que el parlamento sesione y manifiesta una voluntad totalitaria para que desaparezca la Asamblea Nacional”, dice en una de sus partes la declaratoria.
POLICÍA NACIONAL “DESBORDADA”
El comisionado de la Policía Nacional, Horacio Rocha, fue el encargado de proteger a los diputados, pero no tuvo tanto éxito: tres legisladores terminaron heridos por las turbas y el hotel Holiday Inn sufrió daños a causa de las pedradas y morterazos.
De hecho, Navarro afirmó que en un momento Rocha les “recomendó” abandonar el hotel, porque la Policía Nacional no tenía capacidad de proteger a los diputados de las turbas.
“La Policía nos dijo que ellos estaban siendo desbordados por las turbas y nos recomendaban que saliéramos del lugar, porque no nos garantizaban nuestra integridad física (…) nos dijeron que iban a hacer las coordinaciones para ver si mañana (hoy) se podía garantizar que los diputados de la Asamblea puedan trabajar”, añadió Navarro.
Rocha no quiso ofrecer ninguna declaración a los medios de comunicación.
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