La Defensa Civil del Ejército realiza un monitoreo en los distritos de Managua para comprobar los puntos críticos en una ciudad que, a pocos días del invierno, no tiene preparado su drenaje pluvial y enfrenta serios problemas debido a la lenta ejecución de las obras de mitigación de inundaciones.
El teniente coronel Néstor Solís, Jefe de la Defensa Civil para Managua, indicó que ayer contabilizaron los puntos críticos en el Distrito Dos, donde ya se identificaron 12 sitios de mayor gravedad.
“Nos falta evaluar los puntos críticos en los otros seis distritos de Managua, pero sabemos que las zonas costeras y cercanas a los cauces son las que se encuentran en mayor riesgo”, indicó Solís, quien además dijo desconocer la cifra que la comuna capitalina está manejando como parte de su plan invierno.
A finales de la semana pasada y en declaraciones a medios oficialistas en esta semana, el Secretario General de la administración orteguista de Managua, Fidel Moreno, indicó que en la capital ya hay unos 300 puntos críticos ante inundaciones.
“Y cada uno de esos 300 puntos críticos (ante el invierno) ya cuenta con su plan de emergencia”, dijo Moreno, a pesar de que la Defensa Civil dijo ayer que aún trabajan en el plan municipal ante el invierno.
“Todavía nos falta una reunión con la Alcaldía de Managua para ponernos de acuerdo”, dijo el Teniente Coronel Solís.
En el 2009, la cifra oficial de puntos críticos fue menor a 90.
LOS INUNDABLES
“Y todavía faltan las lluvias, vamos a ver qué va a pasar”, dice con tono de resignación Juana Francisca Urrutia, al señalar el “muro” de zinc y alambre que rodeaba su vivienda y que está justo en frente del cauce que cruza el barrio 18 de Mayo del Distrito Cinco.

El cerco se cayó ayer en la noche y el área está casi derrumbada, lo que no sólo pone en riesgo a Urrutia y a su esposo, sino también a sus tres hijos.
Con la llegada de las lluvias, la corriente que pasa por el área fácilmente puede arrastrar lo que les queda de patio y hasta la vivienda completa.
Al igual que la familia de Urrutia, otras 140 familias se asentaron hace pocos años dentro del peligroso cauce. La cifra nada tiene que ver con las escasas 32 familias que habitaban el lugar, hace dos años.
“Es que la gente tiene necesidad, por eso está aquí”, cuenta Martha Duarte, una de las representantes del barrio y una de las organizadoras del censo en el asentamiento dentro del cauce.
En Managua, la cantidad de familias viviendo dentro y a las orillas de los cauces está fuera de control.
El último diagnóstico sobre el caso, en el 2008, determinó que sólo en el Distrito Cinco el ochenta por ciento de los 17 puntos críticos correspondía a barrios donde hay viviendas habitadas dentro de los cauces.
El Distrito Cuatro, en el 2008, sólo registraba a unas 50 familias habitando cerca de los cauces. No obstante, se desconoce si la cantidad ha aumentado o se ha reducido.
El Distrito Tres también tiene a cerca de 50 familias viviendo dentro del cauce de Pochocuape.
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