El campeón está contra las cuerdas. Así dejó el Inter de Milán al Barcelona, al imponerse 3-1 ayer en el partido de ida de las semifinales de la Champions League.
Un opaco y discreto equipo catalán se presentó en el Giuseppe Meazza, en Milán.
La tropa alemana, al mando de Louis van Gaal, se presenta con todo su arsenal ofensivo y un Franck Ribéry sediento de triunfo.
Sin embargo, el Lyon sigue siendo un rival que puede dar la sorpresa en la clasificación.
[/doap_box]
Lionel Messi estuvo inhabilitado por la constante marcación de Javier Zanetti y Lucio. El argentino apenas entraba al área chica y se tropezaba con la barrera italiana. Los únicos disparos que hizo Messi fueron controlados por el guardameta Julio César, una de las figuras claves del triunfo del Milán.
El Inter de José Mourinho entró al campo con sed de marcar. Dos llegadas de Diego Milito fueron los primeros anuncios para el Barcelona.
Sin embargo, un error de marcación de la defensa del club italiano permitió el único tanto de los catalanes. Maxwell arribó con el esférico por la derecha, entró al área y cruzó en diagonal hacia atrás para que Pedro Rodríguez definiera a los 19 minutos.
Más seguros en la cancha, los azulgranas tomaron posesión de balón, pero sin concretar. El Inter, por su parte, estuvo más contundente y no tardó en igualar. Fue justamente una pase de Milito que habilitó Wesley Sneijder para que éste emparejara el partido a los 30 minutos.
En la segunda mitad, el Barcelona tuvo oportunidades para marcar, pero no encontró la manera de derribar la defensa del Inter. Maicon agregó un gol más para los italianos y Milito cerró el marcador con el 3-1.
Ahora el Barsa debe remontar el marcador en casa y obtener un resultado de 2-0 si quiere estar en la final de la Champions.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 B