Por María José Uriarte
Una turba compuesta por al menos un centenar de pandilleros intentaba hace unos momentos romper uno de los portones de acceso a la Asamblea Nacional. Los antisociales, que llegaron en autobuses aparentemente contratados por el gobierno, forcejeaban con un reducido número de policías, mientras otro grupo de pandilleros lanzaba morteros artesanales contra el edificio parlamentario.
Los pandilleros que llevan los rostros cubiertos con pañuelos y pasamontañas, son la punta de lanza de la turba orteguista que está integrada por miembros del progubernamental Frente Nacional de los Trabajadores (FNT) y algunos estudiantes de secundaria, que desde las primeras horas de esta mañana sitia la sede de la Asamblea Nacional y las principales vías de acceso, en un intento desesperado por impedir la sesión en la que se discutiría una Ley que derogaría el «decretazo».

Hasta las 9:30 a.m., el único diputado que ha logrado entrar al hemiciclo parlamentario es el diputado oficialista Odell Incer Barquero. Los diputados de la oposición que no han logrado llegar hasta la Asamblea Nacional debido al bloqueo orteguista, anunciaron una reunión de emergencia en un hotel capitalino.