Los abogados orteguistas, Rafael Solís Cerda y Armengol Cuadra, empezaron a usurpar desde ayer funciones propias de magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), ya que desde el domingo pasado cesó el período de ambos en tales cargos.
En una audiencia de la Sala Penal de la CSJ, celebrada ayer, los magistrados liberales protestaron por la presencia en la misma de Solís y Cuadra —este último ocupando ilegalmente el cargo de presidente de la Sala— y afirmaron que toda resolución judicial firmada por Solís y Cuadra sería nula.
“Como consecuencia de haber finalizado sus períodos de magistrados (Solís y Cuadra) no pueden ni deben firmar el acta de la audiencia realizada hoy (sobre un homicidio). En este sentido, cualquier audiencia, acta o acto procesal realizado por Cuadra y Solís es nula”, dijeron los magistrados liberales Sergio Cuarezma, Antonio Alemán y Gabriel Rivera, en una carta que presentaron en la Sala Penal.
La carta fue leída en audiencia por Rivera, causando la airada protesta de Solís, quien en un alarde de prepotencia insultó a Rivera.
El artículo 296 del Código Penal establece que la usurpación de funciones públicas será sancionada con prisión de uno a tres años e inhabilitación especial por el mismo período para el ejercicio del cargo público, a quien asuma o ejerza funciones públicas, sin nombramiento expedido por autoridad competente, o sin haber sido investido del cargo.
Asimismo usurpan funciones públicas después de haber cesado por ministerio de la Ley en el desempeño de un cargo público o después de haber recibido de la autoridad competente comunicación oficial de la resolución que ordenó la cesantía o suspensión de sus funciones y efectuada la entrega oficial o negándose a la misma, continúe ejerciéndolas.
- A pesar de que los tres magistrados liberales de la Sala Penal de la CSJ (Sergio Cuarezma, Antonio Alemán y Gabriel Rivera) denunciaron la usurpación de funciones por parte de los abogados orteguistas Rafael Solís y Armengol Cuadra, se quedaron en las tres audiencias que se realizaron ayer en dicha Sala.
Sin embargo, los tres magistrados liberales como propietarios asistieron a la audiencia para preservar la legalidad de la misma, denunciando que ahí había dos intrusos. El quórum sólo se hace cuando se integra con magistrados legalmente constituidos y en funciones, que no es el caso de Solís y Cuadra.
El otro magistrado, a quien se le venció su período, el liberal Dámisis Sirias, cumplió su palabra de no acatar el decretazo del presidente Daniel Ortega y ya abandonó el cargo.
Estoy a 240 kilómetros de Managua, en mi finca San Vicente, comarca La Angostura, jurisdicción del municipio de Villa Sandino, Chontales, ya que anoche se me venció el período (de magistrado judicial). Estoy descansando hasta ver qué dice la Asamblea (sobre la reelección), dijo el magistrado Sirias.
[/doap_box][doap_box title=»Cómo acusarlos» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
[/doap_box]
La actitud altanera de Solís sólo confirmó la advertencia del ahora Obispo emérito de Granada, Bernardo Hombach, quien dijo el pasado domingo que “esta gente ya considera sus puestos como si fuera una finca propia, que han comprado o que se les ha regalado y esto es muy malo para la sociedad. Cuando ya no se respetan las Leyes y las reglas del juego. Cuando dicen ‘yo tengo el poder, así que no necesito respetar’, esto lleva a una profunda corrupción. Yo veo en este sentido, actualmente, que nos hemos pasado de lejos a lo que hacía Somoza”.
SOLÍS EN ACTITUD PENDENCIERA
“Si aquí lo que quieren es pleito, lo van a tener, nosotros somos serios”, dijo Solís, alegando que tanto él como Cuadra continúan siendo magistrados, conforme al decreto 03-2010 del presidente Daniel Ortega, y al segundo párrafo del artículo constitucional 201, que según los sandinistas no ha sido derogado y está en vigencia.
Los magistrados liberales pidieron a Solís y a Cuadra que no sigan ejerciendo funciones de magistrados, ya que las resoluciones que firmen carecerán de “legalidad constitucional y procesal penal, teniendo como efecto inmediato la nulidad absoluta de dichos actos, conllevando con ello un perjuicio real para la administración de justicia y principalmente para los intereses de las partes procesales, que tienen derecho al juez natural”.
MARTÍNEZ TODAVÍA DUDAEN QUITARLES PRIVILEGIOS
Por su parte, el presidente de la CSJ, magistrado liberal Manuel Martínez, afirmó ayer mismo que para él, Solís y Cuadra ya no cuentan como magistrados de ese Poder del Estado, ya que se les venció su período este domingo 11 de abril.
Pero Martínez dijo que “habría que estudiar” si es posible ya no permitir la entrada a la Corte de Solís y Cuadra, y si se le deben quitar el personal a su cargo, como secretarias, asistentes, guardas de seguridad, personal de limpieza y conductor.

Martínez reiteró el peligro jurídico que existe de que Solís y Cuadra usurpen funciones como magistrados judiciales, ya que provocarían inseguridad jurídica porque los abogados recurrían de nulidad todas las sentencias firmadas por los dos abogados sandinistas.
En el Poder Judicial se vivieron minutos tensos ayer, debido al relajo provocado por Solís y Cuadra al aferrarse a sus “huesos” . Solís se trenzó en un duelo de palabras con el magistrado liberal Rivera, y ambos se tildaron de “matones”.
Cuando Solís trataba de explicar el porqué él y Cuadra se mantienen en sus cargos, el magistrado Rivera le recordó su origen militar y aparentemente le llamó “guardia”.
EVIDENTE ABOGADO VULGAR
Solís respondió de forma arrogante: “Usted no hable que estoy en el uso de la palabra, usted no hable siquiera, usted no hable siquiera, usted no hable siquiera, usted no hable siquiera, un matón, usted es un matón, usted es un matón, no tengo por qué contestarle siquiera, no tengo por qué contestarle, no tengo por qué contestarle, no tengo por qué contestarle”, le gritaba Solís a Rivera, quien tampoco dejaba de decirle que no le tenía miedo.
“Cállese, matón, cállese, matón, cállese, matón, cállese, matón, cállese, matón, cállese, matón”, le decía Solís a Rivera. Hubo un momento en que a Solís se le enredó la lengua al hablar, por el excesivo enojo.
“Para vos están vigentes”, le gritaba Rivera a Solís, cuando éste último insistía en que están “vivos” el decreto de Ortega, que ordena prorrogar en sus cargos a 25 funcionarios públicos, y el segundo párrafo del artículo constitucional 201, que en 1987 permitía que los funcionarios cesaran en sus cargos hasta que fueran sustituidos por otra persona.
“Yo no te tengo miedo a vos”, le decía también Solís a Rivera, en un acto escandaloso frente a un acusado de homicidio, su defensor, el fiscal Julio Montenegro, asesores de magistrados, periodistas, trabajadores del Poder Judicial y otras personas.
“El matón sos vos”, le respondía Rivera a Solís.
LIBERALES NO FIRMARON EL ACTA DE LOS USURPADORES
Seguidamente Solís ordenó al secretario de la Sala Penal, José Antonio Fletes, que sólo iba a imprimir una acta de audiencia del caso que estaban tramitando, y que todos, incluidos él y Cuadra, firmarían el documento, ya que los liberales estaban pidiendo al secretario Fletes que Solís y Cuadra no firmaran porque iban a usurpar funciones de magistrado.

El magistrado sandinista Francisco Rosales llegó a la Sala Penal a tratar de calmar los ánimos, ya que a Solís y a Rivera sólo les faltó liarse a golpes.
“Yo aquí estoy porque la Constitución me obliga a estar aquí presente, y aquí voy a estar hasta que nombren al magistrado que me va a sustituir, que quede bien claro. No me voy a prestar a juegos políticos, olvídense de nulidades de actas, olvídense de nulidades de sentencias, vamos a firmar”, decía Solís en un alarde de desesperación porque ya no es magistrado, no tiene inmunidad y puede ser acusado por sus actos ilegales.
Sin embargo, el acta no fue firmada por los liberales, por lo tanto el acta quedó firmada por la magistrada orteguista Juana Méndez y los dos usurpadores Cuadra y Solis.
[imported_image_21114]
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A ,1 A