AFP y EFE
La organización defensora de la libertad de prensa Reporteros Sin Fronteras (RSF) se preguntó ayer viernes “qué se puede decir todavía” en Venezuela “acerca del país y su presidente” tras la detención de dos opositores por declaraciones efectuadas en público.
“Los arrestos por unas declaraciones hechas en público de dos opositores notorios del presidente Hugo Chávez (…) suscitan inquietudes” sobre “el futuro de la libertad de expresión en Venezuela”, afirmó esa entidad en un comunicado difundido en París.
“La trágica amalgama de las autoridades entre una crítica o un ataque verbal y un acto de ‘conspiración contra el Estado’ plantea ahora la pregunta: ¿qué se puede decir todavía acerca del país y su presidente?”, dice RSF.
Oswaldo Álvarez Paz, un ex gobernador opositor, fue detenido en Caracas tras opinar por televisión que Venezuela se ha convertido en un centro de operaciones que facilita el narcotráfico.
El presidente de Globovisión, Guillermo Zuloaga, fue arrestado por unas declaraciones pronunciadas en la isla de Aruba (Antillas holandesas), e imputado por los supuestos delitos de ofensa hacia Chávez y difusión de información falsa.
Álvarez se expone a una condena de dos a 16 años de cárcel y Zuloaga a una condena de seis a 30 meses de cárcel, indicó RSF que afirma que los cargos en contra de ambos “no tienen fundamento”.
“Una vez más, el ajuste de cuentas políticas sirve de argumento para retomar el poder del paisaje mediático en un momento en que el Gobierno enfrenta dificultades y descontento”, afirmó RSF.
PODER PUNITIVO
El vicepresidente segundo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Felipe González, consideró “indispensable” prestar atención a la situación en Venezuela por la “gravedad” de la situación de los derechos humanos.
“Tenemos una profunda preocupación sobre los acontecimientos recientes en Venezuela y como señalamos en algunos de los informes nos parece que se está usando el poder punitivo del Estado para silenciar a los opositores en este país”, señaló.
En una rueda de prensa tras concluir el 138 período de sesiones de la CIDH, señaló que “la forma en que se está utilizando el poder penal para restringir la libertad de expresión no es la que corresponde en un sistema democrático de gobierno”.
TOLEDO: NO CALLEN
El coordinador mundial de la organización “Un mundo sin mordaza”, Rodrigo Diamanti, censuró ayer que la izquierda española que combatió durante muchos años la dictadura del general Francisco Franco guarde ahora silencio ante un Gobierno, como el venezolano, que viola constantemente los derechos humanos.
Diamanti señaló que los venezolanos se sienten “abandonados” por un Gobierno como el de José Luis Rodríguez Zapatero que “no ha opinado en contra” del Ejecutivo de Hugo Chávez, que “cercena las libertades” a sus ciudadanos.
El ex presidente de Perú, Alejandro Toledo, afirmó ayer que es “preocupante” el auge de posiciones autoritarias y populistas en América Latina y condenó los ataques a la libertad de expresión, después de la detención del presidente de la cadena venezolana Globovisión.
“Condeno este asalto que acaba de suceder otra vez más en Venezuela”, dijo Toledo. “Los jefes de estado de América Latina que creen en la democracia es importante que alcen su voz sin ambigüedades, porque si dejamos pasar esto con nuestro silencio, el silencio puede ser parte de la complicidad”.
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