Adolfo Cárdenas es uno de los jugadores más grandes del equipo de fútbol americano Los Guerreros de Nicaragua. Mide 189 centímetros y pesa 280 libras. Su presencia intimida a los más delgados y bajos de estatura.
En la Liga Nacional de Futbol Americano, NFL, en Estados Unidos, sin embargo, estaría en el peso y tamaño promedio. Brennan Curtin, del equipo Green Bay, y Jim Newton, de Arizona, por ejemplo, miden 206 centímetros cada uno. Y en cuanto a peso, en el 2006 se consideró a Leonard Davis como uno de los jugadores más pesados con 383 libras y 198 centímetros.
Pero en este deporte no sólo se necesita tener un cuerpo grande y músculos pronunciados. Como los jugadores nicaragüenses de fútbol americano son más pequeños en comparación a los otros jugadores de Centroamérica, trabajan estrategias alternativas para enfrentar a sus oponentes.

Cárdenas mejor conocido como el Big 69 o Shamu, se pone un casco y una máscara de metal que le cubren la cara. Una hombrera hecha de plástico y esponja forrada por una camisa número 69 y con el nombre de su equipo, Los Guerreros. Esta hombrera cubre hombros y el pecho. Se pone protectores en los dientes, en las piernas, muslos, rodillas y caderas, así completa los elementos esenciales para salir al campo a jugar futbol americano. Un deporte rudo, pero que requiere estrategias que combinan la destreza y la disciplina.

En ocasiones se pasa dos o tres rayas en las mejillas, como lo hacían los indios. ¿Lo hace por tradición o para intimidar al oponente? Existen dos versiones, una que es para mostrar liderazgo y la otra es para que la luz que llega al rostro sea absorbida por las rayas negras y que el jugador tenga mejor visibilidad.
Un simple lanzamiento de moneda basta para saber qué equipo será el atacante y cuál el defensor. Típica manera de decidir, “cara o sol” .
Dos equipos de 11 jugadores cada uno, se enfrentan cara a cara y cuerpo a cuerpo. El atacante intenta llevar el balón (forma de esferoide) hasta la zona de anotación del otro equipo. Inicia con una carrera o con un pase. El defensor pone su brusquedad y fuerza física para no permitir las anotaciones.

En Nicaragua el futbol americano aún es un deporte amateur. En Estados Unidos este deporte se juega desde 1876 y es considerablemente popular . Los mejores equipos se disputan el trofeo Vince Lombardi en el evento conocido como Super Bowl, estimado el de mayor audiencia en la temporada con 106.5 millones de espectadores promedio, visto en más de 130 países y transmitido en 31 idiomas y el de mayores ganancias económicas en publicidad. Según una compañía de información y medios llamada Nielsen Company medio minuto de publicidad cuesta alrededor de 2.5 millones de dólares.
En México este deporte ocupa el tercer puesto de importancia. En Paraguay, España y Costa Rica, entre otros países, lo juegan como amateur también.

Quienes empezaron a jugar futbol americano en Nicaragua, lo hicieron con el objetivo de traer al país una nueva disciplina en el deporte. Actualmente son tres los equipos reconocidos en el país: Los Guerreros de Nicaragua, que han sido cuatro veces campeones consecutivos a nivel nacional y tres veces a nivel centroamericano, considerados además los pioneros en el país; Los Lobos de la UCC, Universidad de Ciencias Comerciales y Los Knights del Ave María College.
Mientras los Guerreros entrenan en un campo que no presta las condiciones, en un monte seco y con el polvo adherido en la piel de cada jugador, Eduardo Córdoba, entrenador de Los Guerreros, comenta que están trabajando en un nuevo proyecto para involucrar a otras universidades como la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, Instituto de Estudios Superiores, UNI y la Universidad del Valle.
Periódicamente se realizan torneos centroamericanos de fútbol americano donde participan los representantes de Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua. Córdoba dice que posiblemente este año se integren los representantes de Costa Rica y Panamá.
“Para nosotros como Los Guerreros, representar a nuestro país significa mucho ya que somos actuales campeones y nos toca defender el título que hemos obtenido”, dice Córdoba.

Pero el futbol americano en Nicaragua no sólo está cargado de emociones, expectativas y rudeza, sino también de gastos imprevistos debido a que este deporte recibe poco apoyo y no tiene muchos patrocinadores. Cárdenas aduce que el poco apoyo se debe a un factor cultural, “Nicaragua es un país beisbolero y futbolero, y hasta ahora se está dando a conocer que el futbol americano, se está jugando organizadamente”, comenta.
El esfuerzo que realiza cada jugador no solamente es mental y físico, sino también económico. Generalmente los gastos de transporte, alimento, uniforme y protectores los cubre cada jugador. Los elementos primordiales como el casco, la hombrera y protectores valen entre 70 y 500 dólares según la marca y calidad y no se encuentran fácilmente en el país.
“Uno de los gastos más grandes cuando salimos del país, es el alquiler del transporte, el cual oscila entre los 1000 y 2000 dólares, dependiendo del país donde sea el torneo. Los gastos se dividen entre todos los jugadores”, comenta el coach de Los Guerreros quien además dice que en cada evento, el país anfitrión tiene que conseguirle el hospedaje y la comida a los visitantes. “No siempre es así”, dice.
En el 2009, Los Guerreros fueron los anfitriones de los equipos de El Salvador, Honduras y Guatemala. Los hospedaron en las instalaciones del Instituto Nicaraguense de Deportes, IND. Ahí mismo fue el evento, recibieron gran apoyo de las barras y buena aceptación del evento en general. Este año le toca ser anfitrión a El Salvador.
Los Guerreros ya están preparándose para el torneo 2010, entrenando individualmente en el gimnasio y los sábados y domingos en el campo. Los Guerreros entrenan frente al IES en un campo de beisbol a partir de las 2 de la tarde, Los Lobos en el polideportivo España los sábados a la misma hora y los Knight en el Ave María durante la semana.

En éste como en otros deportes se requiere de mucha disciplina de parte de los jugadores. Éstos muestran en el campo toda la fuerza física obtenida del fuerte entrenamiento previo al encuentro.
Pero no es suficiente según cuenta Eduardo Córdoba. “Se necesita mucha concentración, rudeza mental, corazón y disciplina más que tener un cuerpo recio o ser veloz u otra característica que resalte un jugador”.
El futbol americano es un juego complejo desde el entrenamiento hasta el momento de trazar las jugadas. Hay un entrenador para cada posición y hay más de 100 jugadas. El Quarter back o mariscal de campo, el running back o corredor, wide receiver o receptor, el offensive line o línea ofensiva, el defensive line o línea defensiva, el line back o apoyador y el defensive back o secundaria, cada uno de estos grupos ofensivos y defensivos trabaja con el entrenador asignado con diferentes ejercicios y técnicas específicas.
Gerardo Guerrero de 27 años es conocido como el Toro, juega en la posición line backer y fullback (apoyador) con el número 50 en el equipo de Los Guerreros. Se involucró en el deporte desde los 15 años y lo practicaba sin protección. Opina que el futbol americano en Nicaragua poco a poco va teniendo auge y va en ascenso. Dice que por la falta de promoción y publicidad es que la gente no se da cuenta que se está jugando este deporte con buen nivel.
Guerrero antes de salir al campo siente incertidumbre al no saber si todo el esfuerzo y preparación darán frutos. El cosquilleo dentro del estómago es producto de las emociones que siente. Comenta que uno de los momentos de más gozo es escuchar el himno nacional de Nicaragua en otro país. “No tiene comparación. Entrar al emparrillado motivando a tu equipo, gritando y siendo uno en el campo, es de lo mejor. Encontré mi pasión en este deporte porque pasa muy rápido y siempre quiero más”.
La misma emoción siente el Shamu al escuchar el himno nacional. “No dejo de cantar el himno con lágrimas en mis ojos y a grito partido. A la hora del juego me enfoco en descontrolar al oponente, jugar psicológicamente para sacarlo de los estribos, entregar alma, vida y corazón, dar el todo por el todo y sacar nuestro lema como equipo en alto “Quién dijo miedo”.
El futbol americano tanto para el coach, el Toro y para el Shamu les ha dado lecciones de vida. Es el deporte por excelencia en lo que a jugar en equipo se refiere . “ Tanto en el futbol como en la vida se tiene que ser fuerte de mente, compañero dentro y fuera del campo, hay que tener humildad porque no se trata sólo de pegar un golpe, se viven alegrías y desgracias. Se trabaja 70 por ciento mentalmente y 30 por ciento físicamente” concluye Eduardo.
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