LA HABANA/AFP
El periodista disidente Guillermo Fariñas, en huelga de hambre desde hace 13 días, acusó ayer al Gobierno cubano de buscar “desacreditar” su imagen y “preparar” su muerte, debido a un texto en la prensa oficial que califica a su protesta de “chantaje” inaceptable y a él de “antisocial”.
“En ese artículo están preparando a la opinión pública nacional e internacional, para cuando llegue a cualquier institución hospitalaria se me asesine”, dijo Fariñas a la AFP vía telefónica desde Santa Clara (280 km al este de La Habana), donde realiza la protesta.
Tratan de que la gente crea “que el que va a morir es un delincuente. Están tratando de desacreditar mi imagen”, agregó.
“Responsabilizo al Gobierno cubano con cualquier desenlace que pueda tener mi huelga”, dijo Fariñas, quien el pasado miércoles recibió atención médica por un desmayo, consecuencia de un shock hipoglicémico.
CUBA: UN CHANTAJE
“Ellos dicen que es un chantaje inaceptable, yo digo que es un gesto de buena voluntad”.
Fariñas, un sicólogo y periodista independiente de 48 años, inició su protesta exigiendo la excarcelación de 26 presos políticos en mal estado de salud el 24 de febrero, poco después de la muerte del preso político Orlando Zapata, tras 85 días de una huelga similar.
El diario oficial Granma afirmó que la huelga de Fariñas es un “chantaje” inaceptable y responsabilizó de su posible muerte a “los apátridas (disidentes), diplomáticos extranjeros y medios de prensa que lo manipulan”.
También reseñó dos de sus huelgas anteriores —ha realizado más de 20— y reconoció que su organismo “se encuentra en un proceso de deterioro notable”.
En sus declaraciones, Fariñas subrayó que “es los 26 presos políticos o de conciencia más enfermos o nada”, reiterando que mantendrá su “posición hasta el final”.
El periodista sostiene que el gobernante Raúl Castro dio “las órdenes precisas de dejarlo morir”, y llamó “al mundo a que se mantenga a la expectativa de cómo el régimen de los hermanos Castro (…) asesina a un ciudadano que es oponente público de ellos”.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A