La Cámara de Comercio de Nicaragua (Caconic) desconoce cuántas empresas comerciales en Nicaragua promueven sus productos a través de internet.
Eso —según explicó el presidente de la junta directiva de la Caconic, Ernesto Porta Balladares— se debe a que son muy pocas las empresas dedicadas a ese negocio, y las transacciones que se realizan por esa vía son “mínimas”.
El motivo por el cual ese tipo de comercio no se ha desarrollado en el país —dijo Porta— es que se carece de un marco legal regulatorio que proteja al consumidor y al vendedor.
“Las transacciones que se hacen son marginales, no son grandes transacciones. El poco comercio que hay es gente ubicada físicamente en Nicaragua que compra a través de internet de lugares internacionales”, afirmó Porta.
Agregó que además se conoce de empresas que sirven como “puente” entre los nicaragüenses que viven en el exterior y los que viven en el país. “En vez de mandar una remesa, mandan un producto, porque compran en internet”.
UN MARCO PROTECTOR
El principal punto a tomar en cuenta en una legislación que aborde el comercio electrónico, dijo el presidente de Caconic, es sobre los medios de pago y las formas de entrega, “y se pueda proteger tanto al consumidor como al empresario para que no estén expuestos a abusos de gente inescrupulosa”.
“Hace falta la legislación que regle esto porque al no tener legislación la parte más débil es la forma de pago. Sin la legislación no se pueden regular las formas de pago, entonces las empresas que se dedican a eso son muy cautelosas”, añadió.
De haber ese marco regulatorio —enfatizó el representante de Caconic— el comercio en general se vería beneficiado, pues “sería una forma muy efectiva y eficiente en insertarnos en la globalización, en una economía regional”. Esto, según Porta, podría dinamizar al sector.
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