El periodista y destacado columnista del diario Miami Herald, Andrés Oppenheimer, opina que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, “está más debilitado que en mucho tiempo, y —a menos que se disparen los precios del petróleo— su desastrosa gestión hará que las cosas se le compliquen aún más” en el país suramericano que gobierna.
El autor de Crónicas de Héroes y Bandidos y Cuentos Chinos asegura que con unas elecciones legislativas previstas en siete meses, el plan de Chávez será “huir para adelante”, tratando de incitar la lucha de clases y quizás crear un autogolpe para luego cancelar las elecciones de septiembre.
Sin embargo, el también conductor del programa de televisión Oppenheimer presenta , cita al presidente de la encuestadora venezolana Hinterlaces, Oscar Shemel, para indicar que “el panorama en el campo opositor es desolador”, pues el líder opositor con el más alto porcentaje de intención de votos, el ex alcalde de Chacao, Leopoldo López, sólo tiene el cuatro por ciento de los votos, según la encuesta más reciente de esa firma.
Tras las legislativas de septiembre, Venezuela deberá participar en las elecciones presidenciales del 2012 para la que Chávez logró su participación en un repetido referendo.
“Pero para derrotar a Chávez en las elecciones del 2012, la oposición necesitará encontrar un outsider , una versión local de la ex presidenta de Nicaragua Violeta Chamorro, una viuda cuyos hijos habían militado en ambos bandos de la guerra civil nicaragüense en la década de los 80”, advierte.
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Según el columnista, esa versión venezolana de la ex presidenta nicaragüense (1990 – 1996) podría ser alguien como la presidenta de la Universidad Central de Venezuela, Cecilia García Arocha, o el gobernador del estado de Lara, Henry Falcón, “o cualquier otra figura que pueda predicar un mensaje creíble de reconciliación nacional y recuperación económica”.
“Una candidatura de este tipo podría tumbar a Chávez y hacer pasar a la historia como una payasada mayor que las habituales su pretensión de establecer un Reich de novecientos años”, dice el periodista que se refiere al mandatario venezolano como un narcisista-leninista que ha gobernado venezuela por once años y que el martes pasado aseguró que permanecerá en el poder “otros once años” y su “revolución bolivariana” seguiría en pie por nueve siglos.
“DE MAL EN PEOR”
El tiempo que Chávez pueda permanecer en el poder es lo que Oppenheimer más cuestiona, pues sostiene que al mandatario “le ha ido de mal en peor” en las últimas semanas.
Efectivamente, recuerda que Venezuela tiene la inflación más alta de Latinoamérica y que en ese país la economía se está desplomando, al tiempo que aumentan los cortes de luz y agua y el crimen callejero alcanza niveles sin precedentes.
Asimismo, señala que las protestas estudiantiles han causado al menos dos muertes, las nuevas medidas gubernamentales contra las emisoras televisivas independientes han galvanizado a la oposición, nuevos escándalos de corrupción han manchado al Gobierno y hay crecientes divisiones internas dentro del círculo íntimo de Chávez.
Oppenheimer destaca que “hasta la agencia de noticias The Associated Press , conocida por su prudencia, dijo en un cable desde Caracas que el modelo de gobierno de inspiración socialista de Chávez (…) está debilitado y se tambalea” y recuerda que “casi todos los medios internacionales prevén mayores problemas para Chávez en las elecciones legislativas de septiembre y en las elecciones presidenciales del 2012”.
“No es sorprendente entonces que Chávez esté redoblando sus medidas autoritarias y reaccionando con bravuconadas”, agrega el editor para América Latina de The Miami Herald y también analista político de CNN en Español.
Oppenheimer sostiene sus argumentos en la encuesta nacional de Hinterlaces, que revela que la base política de Chávez está disminuyendo.
Además, cita otros hallazgos como que el 61 por ciento de los venezolanos cree que el país está mal encaminado, mientras el 37 por ciento dice que va en la dirección correcta.
O que el 78 por ciento de los venezolanos dicen estar en desacuerdo con la reciente decisión de Chávez de eliminar la emisora RCTV del sistema de televisión por cable, mientras tan sólo el 18 por ciento aprueba la medida contra la cadena que ya había sido clausurada en el 2007.
La encuesta de Hinterlaces también concluye que el 61 por ciento de los venezolanos respalda las protestas estudiantiles contra Chávez, mientras el 30 por ciento las condena.
Oppenheimer añade que el mismo estudio indica que el 87 por ciento de los venezolanos no quieren que su país se parezca a Cuba, y sólo el 9 por ciento dice que le gustaría que así fuera. Pero el reto está en que la oposición logre proponerlo y evitarlo.
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