La creación de más puestos de trabajo, la apertura a nuevas políticas de acceso al crédito con equidad de género y una participación más incidente de las mujeres del campo y la ciudad en los asuntos gubernamentales son algunas de las principales demandas al Gobierno que incluye la Agenda Económica Concertada de las Organizaciones de Mujeres de Nicaragua 2010.
La agenda fue presentada ayer a delegados del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), por más de 400 mujeres afiliadas a varias organizaciones del país.
La presidenta del Congreso Permanente de Mujeres Empresariales, Ximena Ramírez González, demandó al Gobierno “políticas adecuadas para el desarrollo de la micro y mediana empresa, que está gobernada en su mayoría por mujeres”.
Ramírez aseguró que si bien el Gobierno de Daniel Ortega ha desarrollado algunas políticas y programas que tienen un enfoque a favor de las mujeres, todavía ese esfuerzo es insuficiente.
Señaló que, a pesar que más de la mitad de las pequeñas y medianas empresas del país están gerenciadas por mujeres, todavía no ha habido un mayor esfuerzo del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) para legalizar al mayor número de pymes lideradas por mujeres.
PODER ECONÓMICO REAL
“Por lo menos el 80 por ciento de las micro y pequeñas empresas están en manos nuestras. Hemos demostrado que somos el poder real en la economía”, expresó.
Las mujeres recordaron que cada año aportan cerca del 40 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), que se calcula en cerca de seis mil millones de dólares anuales.
Respecto al acceso del crédito, Ramírez dijo que “la mayoría de las mujeres acceden al crédito usurero, por eso es que son préstamos que sirven para matar a la pequeñita empresa. A las nueve de la mañana les prestan el crédito y a las nueve de la noche se lo están quitando no sé con cuánto de intereses”, afirmó.
“Es mínima la cantidad de dueñas de pymes que acceden al sistema financiero legalmente establecido en este país”, añadió.
AFECTADAS POR DESEMPLEO
Uno de los datos alarmantes que denunciaron las mujeres es que el desempleo afecta más a las mujeres en Nicaragua.
Ramírez señaló que el 45.5 por ciento de las mujeres se encuentra en el sector informal, cuya cifra crece cada año.
En contraste, el 41.5 por ciento de las mujeres tiene empresas de subsistencia que emplean a más de dos personas.
“Muchas pymes gerenciadas por mujeres han tenido que cerrar y eso ha dejado a muchísimas mujeres sin empleo”, apuntó.
Sobre la demanda de más créditos, aseguró que el problema es que “a nosotras las mujeres nos prestan menos cantidades de dinero y nos exigen una serie de garantías que no tenemos”.
EXIGEN EMPLEO DIGNO
Aunque el Gobierno de Ortega ha proclamado la participación por igual del hombre y la mujer en la toma de decisiones, las organizaciones de mujeres dicen que no perciben mensaje materializado en la realidad.
La presidenta del Foro de Mujeres para la Integración Centroamericana, Haydée Castillo, señaló que las mujeres no “queremos trabajo por comida, lo que queremos son empleos dignos y sostenibles”.
Señaló que incluso el Instituto de la Mujer sigue excluido de las políticas públicas del presidente Daniel Ortega.
“Somos un poder real en la economía nacional. No son pobrecitas las mujeres, hemos demostrado que somos excelentes empresarias”, expresó.
Las mujeres también demandaron al Gobierno mejores políticas para que se pueda acceder a educación de mayor calidad y a tecnología.
El documento fue presentado por el Movimiento de Mujeres Trabajadoras y Desempleadas María Elena Cuadra.
Castillo aseguró que la situación de la mujer sobre la oportunidad al trabajo es más grave en el Norte del país, en las zonas rurales, porque casi siempre son los hombres los privilegiados a la hora de recibir un crédito en el campo.
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