Bailando tango en la Asamblea Nacional

La semana pasada la oposición parlamentaria ofreció otra penosa demostración de incompetencia, irresponsabilidad e indefensión ante la minoritaria representación del FSLN en la Asamblea Nacional.

No se trata de culpar a la oposición parlamentaria de todos los males que ocurren en la Asamblea Nacional y en el país. Tampoco es que se quiera ignorar que el gran culpable de esos males es el régimen orteguista, por sus abusos políticos y violaciones a la ley, inclusive a la Constitución. Pero una cosa es la estrategia y la práctica antidemocrática del orteguismo, y otra muy diferente el comportamiento de la oposición parlamentaria, ya sea en general, o como bancadas partidistas, o a título de individuos, que con frecuencia de manera directa o indirecta le hacen el juego al oficialismo.

El martes pasado, la oposición logró que la Junta Directiva incluyera en la Orden del Día de la sesión plenaria de esa misma semana la iniciativa de ley para revocar el decreto administrativo que dictó Daniel Ortega a fin de mantener en sus cargos a los funcionarios elegidos por la Asamblea Nacional que se les termine su mandato. Ese decreto es dictatorial e inconstitucional porque Ortega se arroga facultades que la Constitución no le atribuye. Por lo tanto es muy importante que la Asamblea Nacional lo derogue, inclusive aunque Ortega no le vaya a hacer caso y siga atropellando al Poder Legislativo. Es que el sólo hecho de derogarlo significaría una derrota política de Ortega y serviría para demostrar ante la comunidad internacional y las instituciones jurídicas multilaterales que este gobierno está pisoteando los principios y normas de gobernabilidad democrática establecidos en las convenciones internacionales de derechos humanos y en la Carta Democrática Interamericana de la OEA.

En realidad, así como es una ingenuidad creer que en la Asamblea Nacional se pueden resolver los grandes problemas nacionales —creencia ingenua que se conoce como “cretinismo parlamentario”— también es una insensatez menospreciar o no utilizar las formas de lucha legales y no saber aprovechar cualquier posibilidad institucional para rechazar el autoritarismo orteguista y fortalecer la conciencia democrática de la ciudadanía, que es indispensable para librar exitosamente la lucha por la libertad y la democracia.

De manera que fue un éxito haber logrado que la Junta Directiva de la Asamblea Nacional aprobara incluir en la orden del día del plenario la iniciativa de ley para derogar el decreto de Ortega. Pero no era suficiente. Los líderes de las bancadas opositoras debieron prever que la minoría orteguista haría cualquier maniobra parlamentaria para neutralizar la decisión de la Junta Directiva. Como en efecto lo hicieron, pero la maniobra se pudo haber impedido si todos los diputados de la oposición hubieran estado disciplinadamente en sus puestos de trabajo y de lucha, que son los escaños de la Asamblea Nacional.

Realmente es vergonzoso que mientras los diputados orteguistas son disciplinados y cumplidores rigurosos de sus obligaciones políticas, los parlamentarios democráticos —aparte de que entre ellos hay algunos mercenarios vendidos al oro orteguista—, salvo honrosas excepciones son indisciplinados e irresponsables, le dan más importancia a sus negocios y asuntos particulares que al cumplimiento de las obligaciones que impone el cargo para el cual fueron elegidos.

No obstante, legalmente todavía es posible lograr la aprobación de la ley derogatoria del decreto de Daniel Ortega. Los diputados de la oposición pudieran recuperar la iniciativa en este caso, siempre y cuando no sigan bailando el tango de la improvisación y la irresponsabilidad en la Asamblea Nacional, y cumplan las obligaciones que se derivan no sólo de su compromiso político democrático, sino también de los magníficos sueldos y complementos que reciben, pagados por el pueblo que los eligió.

No se trata, repetimos, de caer en el cretinismo parlamentario de creer que es en la Asamblea Nacional que se van a resolver los grandes problemas nacionales. Pero tampoco hay que caer en el cretinismo político, que significa no saber aprovechar los espacios legales e institucionales disponibles, por pocos y estrechos que sean. Y sobre todo es inaceptable que haya diputados que no sepan ni siquiera cómo votar en momentos cruciales. O fingen no saber, puesto que no sólo algunos tontos de capirote sino también pillos redomados se sientan en las curules de la Asamblea Nacional.

COMENTARIOS

  1. LAS PLANCHAS MONOLITICAS DE TONTOS Y PILLOS
    Hace 17 años

    Está bien, pero no hay que olvidar que fuimos nosotros los que como tontos de capirote o pillos redomados, dócil o taimadamente, votamos en plancha para elegir como diputados tanto a los tontos de capirote como a los pillos redomados de la Asamblea. Y la bola sigue rodando, porque estamos a punto de permitir que las magistraturas se sigan repartiendo a tontos y pillos elegidos en plancha.

  2. fernando
    Hace 17 años

    La solución es que Daniel Ortega haga lo que hizo Rafael Correa al principio de su gobierno, eliminar la Asamblea o encontrar alguna forma de salir de ese hatajo de parásitos que, a sueldo de este pasquín, quieren sabotear el gobierno y crear el caos.

  3. J. IGNACIO CARDOZE
    Hace 17 años

    Es de ingenuo decir que: » mientras los diputados orteguistas son disciplinados, los parlamentarios democráticos —aparte de que entre ellos hay algunos mercenarios vendidos al oro orteguista— son indisciplinados e irresponsables, y le dan más importancia a sus asuntos particulares que a las obligaciones del cargo para el cual fueron elegidos»…pues los que no asisten cuando hay decisiones importantes es porque son parte de la conspiracion PACTISTA… acaso no fueron elegidos de dedo…

  4. celestinchando
    Hace 17 años

    los nicaraguenses deben hacer lo que deben hacer, y no vivir quejandose como plañideras de esta caterva de ladrones,ya forman parte de la sociedad de llorones de Nicaragua

  5. TIGRE DE WASLALA
    Hace 17 años

    En la votacion hubo un Parlamentario de oposicion que al momento de la votacion apreto el boton equivocado – mejor dicho su voto se registro a favor del oficialimo y no a favor del grupo opositor. Esta accion va mas alla de la indisciplina o de la responsabilidad; nos dice que no se puede distinguir entre los que representan los intereses democraticos del pais y los que estan a favor de la imposicion de una dictadura. Y pensar que el que apreto el boton es nada mas que el Presidente del PLC.

  6. rejodido
    Hace 17 años

    hay que eliminar el mal de raiz, no a diputados de partidos, hagamos otra guerra y este los representantes tienen que ser por circuncripcion o municipiladad, que respondan al votante no al patron o caudillo, si no cambias todo vamos a seguir jodidos siempre

  7. REED
    Hace 17 años

    ESO, REGAÑEN A ESOS DIPUTADOS DE OPOSICION QUE NO TRABAJAN. Y MUERDANSE LA LENGUA PARA QUE LA PROXIMA VEZ SEPAN POR QUIEN VOTAR. ATAJO DE LADRONES SOOOO.MALDITO.

    Y AHI LES VA LA CANCION: Y TROPEZE DE NUEVO Y CON EL MISMO GORDO EN CUESTION DE POLITICA NUNCA APRENDERE. TARARARAA,TARAAAA.

    A VOTAR POR EL GORDO ALEMAN CANDIDATO DE LA PRENSA EN EL 20011
    GUTIERREZ QUANT ES MI DIPUTADO JODIDO.

  8. Roberto Escobedo Caicedo
    Hace 17 años

    Mas que incompetencia, irresponsabilidad e indefension lo que ocurrio en la Asamblea Nacional es la confirmacion de la complicidad que mantienen varios diputados con la tesoreria general del FSLN. No aprueban la ley derogatoria del «decretazo» porque los diputados que se presentan como opositores e «independientes» temen a Ortega Saavedra y los tiene agarrados de la cola por los delitos que han cometido, pudiendo ser acusados en cualquier momento, desaforados y condenados por jueces sandinistas.

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