Roberto Morales A.
Representantes del consorcio compuesto por la empresa Centrales Hidroeléctrica de Centroamérica (CHC), del grupo Quieroz Galvao y Electrobras de Brasil, garantizaron hoy que la ejecución del proyecto hidroeléctrico Tumarín, cuya inversión es de 600 millones de dólares, camina en tiempo y forma, y descartaron además cualquier tropiezo que vaya a afectar su construcción.
Durante una conferencia de prensa ofrecida hoy, Marcelo Conde, presidente CHC, minimizó algunos problemas que han surgido en la zona de La Cruz del Río Grande, departamento de Matagalpa, donde se ejecutará la obra, luego que miembros del Consejo Regional de la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), se ampararán ante los Tribunales de Apelaciones en Juigalpa y objetaran la aprobación de los planes ambientales del proyecto.
Conde explicó que se trata de una apelación en la que alega que la última sesión del Consejo Regional de la RAAS no fue convocada de forma correcta.
“Seguimos adelante con mucha confianza. Ya se aprobó el monto total de la obra, que financiarán importantes fuentes de financiamiento como el Banco Nacional de Desarrollo Económico de Brasil, Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE)”, explicó el funcionario.
“En este año se inicia la construcción de central hidroeléctrica que generará 220 megavatios de potencia, lo que significará para Nicaragua un ahorro de 150 millones de dólares en la factura petrolera, que se podrán invertir en programas sociales”, especificó Conde.