LIMA/AFP
El gobierno peruano anunció hoy un plan de emergencia de vuelos cívicos y humanitarios al interior de Perú para hacer frente a una huelga indefinida de empresarios transportistas, que cumplió su tercera jornada sin visos de solución por falta de diálogo entre las partes.
La vía aérea se ha convertido en el único medio público para poder viajar en Perú debido al creciente impacto de la huelga, que es acatada por más de 6,000 autobuses y 80,000 camiones según los organizadores, agrupados en el Consejo Nacional de Transporte Terrestre.
Los vuelos saldrán del aeropuerto militar de Lima y estarán a cargo de aviones de la Fuerza Aérea, que priorizará el traslado de personas con problemas de salud, señaló el ministro de Tranpsortes Enrique Cornejo.
La huelga nacional, que afecta además al transporte de mercancías, dejó varados a centenares de pasajeros que pugnan por viajar desde Lima a ciudades del norte, sur o este del país, creando caos en los terminales terrestres.
Los empresarios transportistas exigen la eliminación del impuesto selectivo al consumo, que el gobierno impone al diésel 2, principal combustible que usan los transportistas. Las autoridades se niegan a ello y prometen una reducción parcial.
El ministro peruano de Transportes exigió suspender la medida de fuerza para dialogar, lo que fue rechazado por los transportistas. La paralización amenaza con dejar pérdidas por 250 millones de dólares diarios.
Desde el inicio del paro el gobierno autorizó que las fuerzas armadas acompañen a la policía en la tarea de preservar el orden, así como de resguardar instalaciones y puentes.
La huelga amenaza con afectar el abastecimiento de víveres a Lima en caso de prolongarse más allá del fin de semana la paralización, debido a que los camiones de carga también dejaron de operar, resaltó la prensa limeña.