Los médicos no dan abasto. Una mujer grita de dolor mientras es curada en los patios de un hospital de la capital haitiana. LA PRENSA/AP/The Miami Herald/Patrick Farrell

Heridos mueren por falta medicinas y alimentos

Los heridos en el terremoto del pasado martes en Haití siguen muriendo en los hospitales por falta de auxilio, de medicamentos y hasta de comida, pese a la constante llegada de vuelos con material humanitario. Los heridos se hacinan en los centros médicos donde carecen de cosas tan elementales como agua potable, electricidad, medicinas, suero, anestesia o alimentos.

 

Javier Otazu

 

Puerto Príncipe / EFE

Los heridos en el terremoto del pasado martes en Haití siguen muriendo en los hospitales por falta de auxilio, de medicamentos y hasta de comida, pese a la constante llegada de vuelos con material humanitario.  

Según denunciaron los responsables de varios hospitales, los centros médicos donde se hacinan los heridos carecen de cosas tan elementales como agua potable, electricidad, medicinas, suero, anestesia o alimentos.

«Los que no se mueren por sus heridas, se mueren de hambre», denunció en declaraciones a Efe el director del Hospital General, Guy Laroche. «Aquí hace tres días que no llega ni un gramo de ayuda exterior», recalca.

Desesperación.  Una mujer clama por ser atendida en el hospital.
LA PRENSA/AP/Ariana Cubillos

Sin embargo, los vuelos con ayuda humanitaria están llegando desde ayer por la noche con una frecuencia de unos quince minutos, según dijo a Efe el director de Aviación Civil, Pierre Jean Lemerque.

El funcionario añadió que muchos aviones tienen que hacer hasta una hora de cola en el cielo antes de poder aterrizar, debido a la congestión.

AYUDA NO ESTÁ LLEGANDO A LAS CALLES

La falta de coordinación es evidente en Puerto Príncipe, pues toda esta ayuda humanitaria no está llegando a las calles, donde los ciudadanos se agolpan con baldes frente a camiones de bomberos que les sirven agua, mientras que todavía quedan cadáveres sin recoger en las aceras, invadiendo el aire de un hedor insoportable.

Con un gobierno virtualmente suspendido y con varios de sus miembros desaparecidos, muchos miembros de organizaciones humanitarias se preguntan por qué la ONU no asume el papel de coordinar todos los esfuerzos de ayuda para traer auxilio, comida e higiene a la población.

En la Avenida Delmas, poblada de gente desahuciada tras haberlo perdido todo, Efe vio cómo un guardia privado de seguridad comenzaba a disparar su revólver al aire para ahuyentar a un grupo de saqueadores embozados que intentaban hacerse con alimentos de un comercio y los obligaba a huir.

Una mujer embarazada espera por asistencia médica en un hospital de las afueras de Puerto Príncipe. LA PRENSA/AP/Ariana Cubillos
LA ANTESALA DEL INFIERNO

Sin embargo, el ambiente es todavía de relativa tranquilidad en esta ciudad habitualmente caótica que los montones de ruinas y escombros más los cadáveres han convertido en antesala del infierno.

Los enfermos se hacinan en los hospitales, acostados en el piso y tapados con mugrientas sábanas, esperando medicamentos que se agotaron desde el martes y soñando con un plato de comida que casi nunca llega.

«He visto morir a heridos que tenían que ser amputados, entre gritos desgarradores, sin poder hacer nada por no tener ni material de amputación ni sangre para transfusiones», cuenta Genevieve Reynold Savain, propietaria de la clínica privada CDTI en el barrio de Sacré Coeur.

2,000 CADÁVERES EN EL HOSPITAL GENERAL

Pero el caso más trágico es el del Hospital General, público, el mayor de la capital, con 2.000 cadáveres en sus instalaciones y un número de heridos «que ya no puedo ni contar», cuenta Laroche.

Solo ayer por la noche comenzaron a llevarse los camiones municipales algunos cadáveres para depositarlos en fosas comunes en los varios cementerios de la ciudad.

El Hospital General no tiene agua, corriente eléctrica, gasolina para sus ambulancias, medicamentos específicos, sangre para transfusiones ni alimentos para sus enfermos: «Los que tienen familias, comen; los demás, se retuercen de hambre además de dolor», pues tampoco hay anestesia, recuerda Laroche.

En el Hospital de la Paz, del barrio Delmas, una brigada médica cubana se ha hecho cargo de las instalaciones ante la ausencia de cualquier persona responsable. La pediatra Gillian Jiménez lleva tres días atendiendo a niños y mayores «sin suero, vacunas, antibióticos, yeso ni bisturíes para las fracturas».

«Mira, el gobierno se ha derrumbado. Como no llegue pronto la ayuda humanitaria, en los próximos días se van a multiplicar las epidemias», recuerda Gillian.

La organización Médicos Sin Fronteras-Francia, como tantas otras, está distribuyendo su ayuda como buenamente puede, ante la evidente falta de una autoridad que coordine. Su jefa, Michelle Chouinard, resume el estado de cosas: «Hacemos lo que podemos, trabajamos sin parar y nuestra prioridad es ayudar a los heridos. Del resto no sé nada».

La destrucción no tuvo límites. Los carritos de un supermercado apenas se distinguen entre los escombros que cubren un sector de la calle Delmas de Puerto Príncipe. LA PRENSA/AP

Puede interesarte

COMENTARIOS

  1. fidencio
    Hace 17 años

    saludos a todo el mundo

  2. Dina
    Hace 17 años

    deberian de tener un campo donde tiren comida y medicinas en los hospitales.

  3. Ezequiel
    Hace 17 años

    Padre, Dios todo poderoso. Ante los momentos difíciles que viven tus criaturas del pueblo de Haití. Manda tus ejércitos de Ángeles a socorrerlos. Has brotar de la tierra mantéales de agua para saciar la sed. Mira que débiles que somos antes los embates de la naturaleza, aun contando con tecnología de punta el hombre no puede destetar en tiempo y forma los movimientos de la tierra tan letales en la superficie. Los pueblos pobres de America no solo hemos sufrido los asaltos naturales sino

  4. calamidad
    Hace 17 años

    Los pueblos son responsables de sus calamidades , los desastres naturales tienen mucho que ver , pero los haitianos en 400 años de independencia , que es lo que han echo, es muy facil echarle la culpa a los demas, acusandolos de imperialistas y explotadores, aqui , en Nicaragua , si los sandinistas siguen con ese discurso ridiculo y tan absoleto, de echarle la culpa siempre a los donantes, sobre todo a los USA, nos quedaremos como los haitianos, en la nada

  5. wilfredo Bermudez
    Hace 17 años

    Sr. Editor: Los mismos problemas que Haiti tiene ahorita despues del terremoto pasaron en Nicsaragua. Despues de ayuda masive de la comunidad Internacional Nicaragua esta hecha mierda. Que nos ensena la tragedia de nuestyros pueblos: La sinverguenzadas de nuestros governantes. Todo va a para a los bolsillos de ellos y sus aliados. Asies que no importa cuanto ayuda se les de a nuestros puebloss la desgracia principal son nuesatrps politicos En Nicaragua Aleman, Ortega, Montealegres son losd

  6. La Ardia Navarro
    Hace 17 años

    Este politico corrupto de quinta:Wilfredo Navarro»La Ardia» carece de sentimientos humanos al criticar ayer la Noble y Solidaria ayuda de nuestro Presidente Ortega al desvastado Haiti….con nuestro gobierno Progresista no apoyaremos las invaciones extranjeras como la del gob.corrupto de Bolaños….asi trabajan todos estos mafiosos opositores pagados por los terroristas yankees! Ortega 2010!!

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí