Nicaragua podría ser incluida en la lista de los países que representan peligro aeroportuario. Esta lista ya está vigente en Estados Unidos y otros países democráticos también la van a establecer, como una medida más rigurosa de defensa ante la terrible amenaza del terrorismo internacional. Y hay que decir con toda franqueza, que la probabilidad de que Nicaragua sea incluida en esa lista negra, se debe a que el gobierno de Daniel Ortega anda en malas compañías con gobernantes de países que son reconocidos internacionalmente como promotores o simpatizantes del terrorismo, cuales son, por ejemplo, Cuba e Irán.
La lista de países con peligro aeroportuario ha sido establecida —o restablecida— por las autoridades estadounidenses , después del fallido atentado terrorista del 25 de diciembre recién pasado contra un avión comercial con más de 250 personas a bordo, durante un vuelo internacional de Amsterdam, Holanda, a Detroit, Estados Unidos. Se trata de países que son considerados de alto riesgo por la vinculación de sus gobernantes con el terrorismo internacional, ya sea como patrocinadores, encubridores o simpatizantes. De manera que los pasajeros procedentes de los países incluidos en esa lista, son sometidos ahora a controles mucho más rigurosos que los procedimientos ordinarios de seguridad, que también han sido reforzados.
De acuerdo con la nueva normativa dispuesta por la Administración para la Seguridad en el Transporte de Estados Unidos, todas las personas que viajen a este país procedentes de Nigeria (de donde es originario el terrorista que intentó volar el avión de pasajeros el 25 de diciembre pasado), lo mismo que de Yemen, Pakistán, Cuba, Irán, Sudán y Siria, tienen que someterse a los “nuevos protocolos de seguridad”. Esto significa que de hecho todos los pasajeros de estos países son considerados como potencialmente sospechosos de terrorismo, lo cual es culpa de los gobernantes irresponsables que patrocinan el terrorismo o protegen y justifican de cualquier manera a los terroristas.
Pero no sólo Estados Unidos está en este plan de máxima seguridad. El Gobierno de Francia anunció el miércoles de esta semana su intención de aumentar a 30 el número de países incluidos en su lista de riesgo aeroportuario, que por ahora comprende a Yemen, Siria, Afganistán, Pakistán, Irán, Argelia y Mali. “Esto no es sobre estigmatizar los países involucrados, pero tenemos que tener en cuenta los puntos de tránsito de las redes islamistas radicales”, explicó el ministro francés del Interior, Brice Hortefeux.
Como dijimos al comienzo de este comentario editorial, Nicaragua podría ser incluida en la lista negra de seguridad aeroportuaria internacional, por la estrecha amistad y relaciones políticas del gobierno de Daniel Ortega con los países marcados como patrocinadores y/o simpatizantes del terrorismo, sobre todo Irán y Cuba comunista. Hay que recordar que en los años ochenta, durante la revolución sandinista y la primera dictadura de Daniel Ortega, los nicaragüenses que viajaban a Estados Unidos y otros países democráticos eran tratados como sospechosos por los vínculos que el Gobierno y el partido gobernante de Nicaragua tenían con organizaciones terroristas de diversos países. Al respecto fue del amplio conocimiento público, que después del primer atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York, ocurrido el 26 de febrero de 1993, a los terroristas detenidos les encontraron cinco pasaportes nicaragüenses con sus correspondientes partidas de nacimiento y licencias de conducir, expedidas por las autoridades del régimen sandinista. Tres meses después, en los escombros del Buzón de Santa Rosa que estalló el 23 de mayo del mismo año 1993, además de un enorme arsenal se encontró gran cantidad de documentos con información para secuestrar y obtener rescate de diversos millonarios latinoamericanos, así como centenares de pasaportes de 23 nacionalidades y documentos de identidad en blanco, tanto nicaragüenses como de otros países.
Ahora, cuando en Nicaragua se está desarrollando lo que los líderes del régimen orteguista llaman “segunda etapa de la revolución”, se ha conocido que narcotraficantes extranjeros han conseguido cédulas de identidad nicaragüense. Además, se sabe de un fuerte movimiento de pasajeros entre Irán, Venezuela, Cuba y Nicaragua, lo cual podría ser motivo para que nuestro país sea incluido en la lista negra de países sospechosos de promover o apoyar el terrorismo. Ya el congresista republicano por el estado de la Florida, Connie Mack, pidió al gobierno de Barack Obama incluir a Venezuela en la lista de países cuyos viajeros pueden representar un alto riesgo aeroportuario. El siguiente podría ser Nicaragua.
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