BUENOS AIRES/AFP
- “Leí los comentarios que los lectores del sitio web de LA PRENSA hicieron sobre la muerte de Sandro y me impresiona cómo la gente valora este tipo de música. Sus canciones tenían magia para quedarse en la memoria de nosotros. Sandro es una figura muy importante en Latinoamérica y en su país, pues fue el primer latinoamericano en presentarse en el Madison Square Garden, en Nueva York”. Ramón Rodríguez, director del Teatro Nacional Rubén Darío.
- “En la época de mi adolescencia Sandro nos acompañó. Era poseedor de una voz hermosa, fuerte. Sus canciones son inolvidables para la chavalada. Como artista lamento la pérdida de Sandro, porque nos hacía soñar y creo que también es una gran lección de la vida para que nos cuidemos de la garganta, de los pulmones, porque Sandro era fumador. Con su partida nos da la lección a los artistas de cuidarnos. A mí me deja con su partida un sabor de mi adolescencia muy agradable. Eran otros tiempos, donde el romanticismo era total. Yo soñé mucho a la par de las canciones de Sandro”. Norma Elena Gadea, cantante.
- “En mi juventud Sandro influenció bastante lo que cantábamos. En mi caso, él se llamaba Roberto Sánchez igual que yo, entonces esa coincidencia me llamó mucho la atención y me sentía ligado. Gitano es una canción que pegó en toda la juventud, es una clásica del bolero. Roberto Sánchez, historiador.
- “Yo conocí a Sandro en el Festival Viña del Mar de 1974, en Chile, en el hotel O’ Higgins. Estaba acompañando a Hernaldo Zúñiga y coincidimos en una conferencia de prensa. Recuerdo que era muy asiduo al cigarrillo, eso fue parte de lo que le afectó, le provocó enfisema pulmonar. Es una época tremenda la de Sandro, el Elvis Presley de Latinoamérica”. Óscar Miranda, asesor de ventas y Relaciones Públicas de canal 2.
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Miles de personas hacían fila ayer ante el Congreso argentino, donde eran velados los restos del cantante Sandro, un ídolo popular y famoso en Latinoamérica que murió el lunes en la ciudad de Mendoza (oeste), a 45 días de haber recibido un trasplante de pulmón y corazón.
Desde muy temprano cientos de fanáticos se concentraron en las escalinatas del Congreso, en una jornada de calor tórrido, para dar su último adiós al cantante que cautivó a varias generaciones en sus 40 años de trayectoria artística, iniciada emulando a Elvis Presley, aunque luego viró a la música romántica.
También frente a su domicilio, de la localidad de Banfield, en la periferia sur de Buenos Aires, cientos de mujeres maduras, sus más fieles seguidoras, lloraban a su ídolo, dejaban flores, mensajes y otros tributos al cantante que falleció a los 64 años.
El féretro de Sandro, también conocido como “El Gitano”, fue instalado en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso, un espacio sólo reservado a figuras relevantes de Argentina como la cantante Mercedes Sosa, en noviembre pasado, o a ex presidentes como Raúl Alfonsín y Juan Domingo Perón.
El velatorio se prolongó por diez horas y reabrirá hoy al público antes de que sus restos sean trasladados a un cementerio de Lomas de Zamora (periferia sur).
A pedido de la familia, en esta oportunidad se prohibió el ingreso de cámaras de televisión y reporteros gráficos a la sala velatoria.
Los restos de Sandro habían sido trasladados la noche del lunes a Buenos Aires desde Mendoza, donde murió por un cuadro de infección generalizada tras dos operaciones en un mismo día, y luego de ser sometido el 20 de noviembre a un trasplante de pulmones y corazón.
“El país llora a un ídolo inolvidable”, “Hasta siempre, Gitano”, “Adiós a una leyenda popular”, “Penumbras. Murió Sandro”, “Adiós Gitano (1945-2010)”, fueron este martes las primeras planas de todos los diarios de Buenos Aires, mientras los canales de noticias transmitían en cadena la ceremonia de despedida.
En su larga trayectoria, Sandro grabó 52 álbumes y filmó 16 películas, entre ellas dos junto a la famosa cantante Carmen Sevilla, lo que le abrió las puertas de España.
Su popularidad trascendió fronteras y llegó a Venezuela, Colombia, Perú, Uruguay, Paraguay, Ecuador, México, Puerto Rico, Costa Rica y República Dominicana.
Su música también llegó al mercado latinoamericano de Estados Unidos, donde en 1969 recibió un disco de oro por haber sido el artista de ese origen con más discos vendidos y el primero de la región en llegar al famoso Madison Square Garden, reuniendo a unas 250,000 personas en dos noches en 1970.
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