Los casi cien buses rusos que circulan en Managua ya llevan más de tres meses de operar con el escape horizontal, una situación que es penalizada por la Ley 431, de Tránsito Nacional.
La situación es causal de una multa económica de 450 córdobas, de acuerdo al artículo 23 de la misma ley, que establece la obligatoriedad de modificar los escapes a la manera vertical, para evitar más contaminación en la superficie, por donde circulan y respiran las personas.
Además de la no adaptación a la ley nacional, las unidades presentan fallas en la carrocería, lo que complica más las operaciones de estos buses en el país, los que, a pocas semanas de haber empezado a circular, ya habían presentado fallas técnicas en un ochenta por ciento.
Algunos transportistas de la cooperativa Parrales Vallejos, que recibió cincuenta unidades rusas, se quejaron porque los vehículos empezaron a mostrar fallas y “piezas flojas”.
Aunque no quisieron dar más detalles, LA PRENSA conoció que fallas como la falta de aclimatización del termostato, problemas eléctricos y la falta de campanas en el sistema de frenos ya alarmaron a las autoridades del Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua (Irtramma), quienes contactaron a los representantes de la embajada de Rusia en Managua.
El Irtramma estaría buscando que el Gobierno ruso interceda para reparar las fallas en los buses que han presentado problemas.
Sin embargo, Constantine Potyng, encargado de negocios de la embajada de Rusia en Nicaragua, dijo desconocer los problemas técnicos de las unidades donadas.
“No hemos prometido ayuda como embajada (de Rusia), por si los buses tienen problemas técnicos. No tenemos información al respecto, lo que hemos prometido es que vendrán más unidades, más adelante”, indicó Potyng.
ALBA TRANSPORTE CALLA
Sobre el tema, el presidente de la Unión Regional de Cooperativas Independientes de Nicaragua (Urocootrain), Miguel Álvarez, indicó que las unidades entregadas a los transportistas “siguen siendo supervisadas por la entidad que las entregó, Alba Transporte”.
Sin embargo, la denominada empresa Alba Transporte no ha rendido cuentas de lo que ocurre con las unidades que ya están circulando y tampoco ha indicado el estado de unos 44 buses rusos que llegaron al país con todo el paquete en mayo pasado, pero aún permanecen en los talleres gubernamentales.
- En Managua, el sector transporte sigue molesto por la falta de coordinación con las autoridades del Irtramma y del Gobierno central, que a la fecha no los toman en cuenta ni siquiera para realizar los cálculos de las variaciones en el costo del pasaje.
Sabemos que ese subsidio no ha sido entregado a estas trece cooperativas, porque las autoridades del Irtramma, en vez de facilitar el proceso, ponen trabas y no envían la documentación que los transportistas ya les han entregado, dijo Orozco, uno de los más críticos en contra de las autoridades del transporte.
Al año los transportistas de las rutas internas de transporte en la capital reciben unos 120 millones de córdobas de parte del Gobierno central, en concepto de subsidio para que mantengan el valor de la tarifa en dos córdobas con 50 centavos.
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“Pero ellos (Alba Transporte) son los que tienen que orientar lo que se hará con los escapes y seguro lo van a hacer más adelante. Ahorita los buses son nuevos y no emanan muchos contaminantes”, dijo Álvarez, quien también lidera la cooperativa Colón, que recibió trece unidades de buses rusos.
Extraoficialmente se conoció que dos de los buses asignados a la cooperativa Colón fueron regresados por los cooperados, porque el mantenimiento de cada unidad salía demasiado costoso. Sin embargo, Álvarez negó que alguno de sus compañeros hubiera “desertado”.
“Entre todos los cooperados se eligieron a socios responsables que podían asumir la responsabilidad de los buses nuevos y éstos continúan todo normal”, dijo.
De acuerdo al documento firmado por los transportistas, Alba Transporte también se encarga de ejecutar la garantía de dos años de respaldo para el motor y cubre los costos en caso de que una pieza se dañe antes del plazo estándar de utilidad.
La empresa también cubre el mantenimiento inicial de los cuatro mil kilómetros recorridos por las unidades.
SE DAÑARON PRONTO
A dos semanas de haber empezado a circular, los buses rusos presentaron problemas, admitió Rosa Rodríguez, gerente de Alba Transporte.
Rodríguez confirmó que el 80 por ciento de las unidades rusas se había sometido a chequeos mecánicos, a los pocos días de haber iniciado operaciones.
No obstante, la gerente de Alba Transporte minimizó la situación, aduciendo que eran problemas “sencillos”.
“El trajín diario de las unidades ha desajustado varias polveras que protegen la parte de abajo del motor y sistema de frenos. Hasta ahora se nos presentó un caso de una unidad a la que le falló el compresor de aire, que habrá que cambiar”, dijo.
El presidente de la cooperativa Camilo Ortega, Jorge Rodríguez, manifestó que todas las unidades rusas que ellos operan presentaron “algún tipo de problema”, por lo que fueron enviados a los talleres de Alba Transporte.
El problema con los buses rusos comenzó desde antes que llegaran al país.
Los buses y sus especificaciones fueron negociados al margen de las solicitudes de los transportistas de la capital, quienes ahora entregan unos veinte dólares diarios como cuota de pago por la compra de la unidad.
Los transportistas se quejaron porque las unidades rusas fueron fabricadas sin tomar en cuenta las características climáticas y territoriales de Managua.

Precisamente por eso, una vez que llegaron al país, las unidades pasaron más de tres meses en revisión y debieron ser “aclimatizadas”.
FALTAN LOS BUSES MEXICANOS
Desde la llegada del presidente Daniel Ortega al poder, en enero del 2007, su Gobierno prometió la renovación de la flota vehicular que iniciaría con la entrada de 350 buses procedentes de México.
Las unidades, que sólo pueden ser compradas en el mercado mexicano, serían adquiridas con los fondos de un préstamo que otorgaría el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), por 26.7 millones de dólares. Pero la espera se ha hecho eterna y el préstamo aún no se hace efectivo.
Inicialmente, el proceso de licitación para la compra de los buses estaría a cargo del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), pero luego se creó una instancia paralela denominada Secretaría Específica de Transporte, que se encargaría exclusivamente de la compra.
SIN FECHA CONFIRMADA
No obstante, después de algunos meses la compra fue trasladada a cargo del Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua (Irtramma).
El director de esta instancia, Francisco Alvarado, anunció hace semanas que la licitación ya estaba abierta. Pero se desconoce cuánto durará el proceso.
Sin embargo, la semana pasada Alvarado declaró a medios oficialistas que en enero próximo llegarían los buses nuevos provenientes de México.
La suma de estas 350 unidades, más los 130 buses rusos, da como resultado la renovación total de más del cincuenta por ciento de la flota de unos 800 buses que circulan en la capital.
A la fecha, las unidades que brindan el servicio de transporte colectivo en la capital, a excepción de las rusas, ya cumplieron con su vida útil y tienen en su mayoría más de veinte años de uso.
Después de la renovación de la flota, el reto será mantener una tarifa social a los usuarios, que por el momento reciben un subsidio gubernamental y pagan dos córdobas con 50 centavos como pasaje por ruta.
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