El viernes de esta semana, o sea el 25 de abril corriente, se realizará el Teletón 2008 que tiene la meta de recaudar 12 millones de córdobas, con el propósito de financiar los múltiples programas de atención a niños con capacidades diferentes que realiza la institución denominada Los Pipitos.
Esta será la octava edición anual del Teletón Nicaragua, que fue constituido en el año 2000 por iniciativa del Club Activo 20/30 y la Fundación Los Pipitos. El primer Teletón de Nicaragua se realizó en el año 2001 y en esa ocasión se planteó la meta de recaudar un millón trescientos mil córdobas, pero la recaudación fue de un millón ochocientos mil córdobas. A partir de entonces, tanto las metas como las recaudaciones aumentaron continuamente, hasta llegar a la de recaudar 12 millones de córdobas que Teletón de Nicaragua se ha planteado para este año. Una meta que tanto los organizadores del Teletón como sus patrocinadores, esperan que también será superada como se logró en los años anteriores.
Sin duda que el Teletón alcanzará y superará la meta de este año, considerando los antecedentes de los años anteriores y el entusiasmo con el que están trabajando sus organizadores y patrocinadores, así como el hecho muy importante de que esta vez habrá también un Radiatón, con el mismo objetivo del Teletón. En efecto, simultáneamente con la cadena de televisión habrá una transmisión radial en la que se unirán prácticamente todas o casi todas las radioemisoras del país, de manera que la audiencia del evento este año será mucho mayor que las anteriores y, como consecuencia, la recaudación de fondos también deberá aumentar de manera muy significativa.
El Teletón, que tiene una dimensión internacional, nació por iniciativa del popular presentador de televisión chileno-alemán, Mario Luis Kreutzberger Blumenfeld, mejor conocido como “Don Francisco”. Comenzó en Chile con el mismo propósito de recaudar fondos para apoyar la rehabilitación de los niños con capacidades diferenciadas, y ahora se realiza en 16 países de América Latina y algunos otros de Europa. Y se ha convertido en una extraordinaria demostración masiva de caridad y solidaridad, de mucha gente que anualmente se vuelca a respaldar los importantes programas en pro de los niños con capacidades distintas.
Resulta muy alentador poder comprobar cómo por medio de la realización anual cada vez más exitosa de los Teletón, la gente manifiesta sus sentimientos y su voluntad compasiva, su sentido de caridad y de solidaridad social y humana, en una sociedad y un mundo en los que mucho se fomenta el egoísmo, la división social, las luchas de clase, los odios políticos, la intolerancia religiosa y los antagonismos nacionales. Ciertamente, por medio de los Teletón mucha gente demuestra su gran capacidad de amar al prójimo, de practicar la caridad, de sentir y darle objetivo a la compasión, a la solidaridad humana o como se le quiera llamar a ese sentimiento y acción de preocuparse el uno por el otro, de identificarse unos con los problemas de los demás, y de ayudarles efectivamente a resolver o a soportar mejor sus dificultades.
La participación en actividades como el Teletón —y ahora el Radiatón—, o su apoyo en cualquier forma, es para algunas personas una obra de caridad y para otras un acto de solidaridad. Pero independientemente de cómo se le quiera llamar, en el fondo significa lo mismo: una demostración de amor al otro y a la humanidad, particularmente a los más desvalidos y necesitados del apoyo de los demás. La caridad como concepto cristiano expresa el principio de amor al prójimo que fue establecido por el mismo Jesucristo, cuando mandó a sus discípulos a amarse entre ellos de la misma manera que Él los había amado. En tanto que la solidaridad es un concepto socio-político que representa voluntad y acción al mismo tiempo, de identificarse con quienes comparten la misma causa, se inspiran en los mismos ideales, de respaldar a los que libran la misma lucha y tienen la misma condición, ya sea política, religiosa, social o simplemente humana.
De manera que no importa cómo se le llame. Y ya sea por caridad o por solidaridad, lo importante es que cada uno contribuya con iniciativas como el Teletón y el Radiatón. Esta es una magnífica oportunidad para respaldar a aquellos niños que no sólo necesitan el cariño de la sociedad y de cada uno de los nicaragüenses, sino que son la mejor y más hermosa representación del hermano, del prójimo, del otro.