- Se trata del ciclón más poderoso de la historia
Wilder Pérez R.y Carlos Martí[email protected]
El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) se preparaba para recomendar un estado superior al de alerta verde en las primeras horas de ayer, sin embargo, el anticiclón del Pacífico empujó a Wilma hacia el norte, impidiendo que éste se ubicara en el centro del golfo de Honduras, desde donde se esperaba provocara daños más graves que el Mitch en 1998.
El huracán Wilma alcanzó marcas nunca vistas en un ciclón. Sus ráfagas de viento llegaron a los 360 kilómetros por hora, y su presión bajó hasta los 854 milibares, incluso cuando al debilitarse mantuvo su fortaleza de cinco grados en la categoría Saffir-Simpson.
Según Milagros Castro, directora de Meteorología Sinóptica del Ineter, un huracán de categoría cinco normalmente supera vientos de 249 kilómetros por hora, pero no llega hasta los 360. Sin embargo, Wilma alcanzó los 360 kilómetros por hora.
Por otra parte, nunca bajan de los 900 milibares o hectopascales, a excepción de Gilbert en 1998 (888 milibares), y Wilma llegó a los 854.
Esos registros le valieron para ser considerado un huracán “extremadamente catastrófico” por el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos. Aún cuando se debilitó ayer por la tarde continuaba en la categoría máxima.
Incluso el huracán Mitch, que mató por lo menos a tres mil personas en Nicaragua y a más de diez mil en Centroamérica, dejando a tres millones de damnificados, tuvo una fortaleza inferior en comparación con el poder de Wilma, ya que sus vientos llegaron a ser de 285 kilómetros por hora y la presión de 906 milibares.
ESTUVO CERCA
Según Castro, Wilma llegó a estar a 160 kilómetros al noreste del cabo Gracias a Dios, una distancia más cercana a Nicaragua de la que tuvo el Mitch siete años atrás.
La diferencia estuvo, según la experta, en que, mientras el Mitch no encontró salida en el anticiclón que le rodeó desde el norte hasta el oeste, Wilma aprovechó su fortaleza y una debilidad en el anticiclón del Atlántico y el empuje del anticiclón del Pacífico, para enrumbarse al norte, despejando el peligro y los cielos para Nicaragua.
Castro aceptó que los meteorólogos llegaron a temer que las escenas del huracán Mitch, con gigantescos deslaves e inundaciones, se repitieran con Wilma.
“Mirábamos un huracán muy parecido al Mitch, y con mayor potencial de afectación fuerte para Nicaragua, porque estuvo muy cerca del Cabo Gracias a Dios, todas las bandas del huracán dañando fuertemente a Nicaragua y Centroamérica”, dijo la especialista.
Castro repasó el historial de Wilma, lo que confirmó su poderío.
Pasó casi una semana como una extensa baja presión que cubría desde Centroamérica hasta las Antillas Mayores, antes de que el sábado 15 de octubre se transformara en depresión tropical. Al día siguiente ya pasó a tormenta tropical.
El martes 18 por la mañana era huracán de categoría uno, a las 6:00 p.m. ascendió a escala dos. Para las 12:00 m. había pasado de súbito a los cuatro grados Saffir-Simpson, y en menos de dos horas ya era de categoría cinco, pero giró a tiempo hacia la península de Yucatán.
SIEMPRE ALERTA
Con el viraje experimentado por Wilma, las afectaciones para Nicaragua serán mínimas. Aún así, el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), se mantiene en alerta por cualquier situación, debido a que esos fenómenos realizan giros impredecibles, informó el secretario ejecutivo de ese organismo, Jerónimo Giusto.
También aseguró que han enviado víveres a la gente de los diferentes refugios y realizado visitas en algunos lugares perjudicados.
El Sinapred contabiliza tres mil 363 personas afectadas y mil 632 son atendidas en 19 centros de albergue temporal en distintos lugares del país.
La Defensa Civil informó que las inundaciones del río Malacatoya habían bajado su nivel, sin embargo, la población afectada sigue sufriendo los efectos negativos de esa emergencia.
El coronel Luis Acosta, funcionario de esa institución, dijo que la Vicepresidencia llevó el martes de esta semana ciertos víveres a Tepalón y a los otros sectores afectados por el río.
SAN FRANCISCO ATRAPADO
Mientras que en San Francisco Libre, la población se encuentra sin energía eléctrica desde hace diez días debido a las destrucciones ocasionadas por las lluvias, ha escaseado el agua potable y en algunas comunidades no hay posibilidades de acceso.
El único camino de acceso al municipio, en la costa norte del lago de Managua, se encuentra intransitable debido a los daños ocasionados por las recientes lluvias, lo que está afectando a unos seis mil habitantes.
Cuando llueve, varios tramos del camino quedan totalmente anegados, especialmente los cercanos a los ríos Talolinda y Palpita, debido a problemas de drenaje que tiene la vía.
Debido a los daños del camino, el transporte público está operando irregularmente. Ayer sólo un bus estaba funcionando, de los seis que normalmente trabajan. Dos de las unidades dejaron de transitar debido a problemas mecánicos que sufrieron producto de los “pegaderos”.
La alcaldesa de San Francisco Libre, Lilliam Torrez, solicitó al Gobierno y a organismos no gubernamentales, la rehabilitación de la carretera principal y el puente La Palmita.
Las lluvias han provocado la pérdida de más de 1,560 manzanas de maíz, sorgo, frijol y ajonjolí, según cifras de la municipalidad. Además, 33 pozos ubicados en diversas comunidades están contaminados.
“Ayer (el lunes) un bus casi se dio vuelta con todo y pasajeros y carga; se arriesgan a salir porque la población tiene necesidad de ir a realizar sus compras y gestiones a Managua y a otras localidades”, dijo Neila Mayorga, asistente de dicha alcaldía.
El comercio también está siendo afectado, ya que entre 10 y 15 camiones que entran al municipio a comprar leña diariamente, actualmente sólo lo están haciendo como máximo dos, lo que está causando problemas económicos a las familias que se dedican al corte de leña, ya que no tienen a quién venderle el producto.
LA PRENSA constató ayer que un camión de una empresa comercializadora de pollo y otro de una que vende agua purificada, decidieron no cruzar los “pegaderos” debido al temor de quedar embancados.
ESPECIALMENTE PREPARADOS
La municipalidad de Posoltega hizo saber a las comunidades en riesgo que “durante una lluvia fuerte deben trasladarse a lugares de mayor protección”.
El alcalde Carlos Tercero comunicó que, aunque Wilma dejó de ser una amenaza, el microclima de ese municipio les mantiene en alerta verde.
“Los que habiten en casas de las partes bajas o muy cerca de los cauces, deben estar preparados para subir a partes más altas y defenderse de una eventualidad”, dijo Tercero.
El Comité de Emergencia Municipal está activado desde las lluvias de septiembre. El alcalde dijo que hay sesión permanente de los miembros del comité, el mismo que tiene contemplados los refugios y medios de movilización necesarios.
(Con colaboración de Mario Moncada, Carol Munguía y Mercedes Sequeira).