- En una procesión, anciano pierde los pies y otros tres hombres sufren quemaduras graves, al ocurrir explosión
- Los promesantes eran productores que le pedían lluvias a San Isidro Labrador, en el poblado de El Viejo
Carol Munguía y Carlos Larios
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Pólvora quema a devotos
| En una procesión, anciano pierde los pies y otros tres hombres sufren quemaduras graves, al ocurrir explosión |
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| Los promesantes eran productores que le pedían lluvias a San Isidro Labrador, en el poblado de El Viejo |
Carol Munguía y Carlos Larios
Cuatro personas con lesiones de gravedad fue el saldo de la explosión de un cargamento de pólvora, ayer durante la tradicional procesión de San Isidro Labrador, en la ciudad de El Viejo, Chinandega.
Alfredo Berríos Lola, de 83 años de edad, fue quien recibió el impacto con más fuerza, cuando estalló el material pirotécnico que llevaban para alegrar la procesión.
“Fue una amputación traumática de sus dos pies”, dijeron los médicos al referirse a Berríos, minutos después de salir del quirófano del Hospital España, donde fueron atendidos los heridos.
El doctor Jorge Luis Mairena, especialista en cirugía, afirmó que por el estado de las lesiones le hicieron una amputación quirúrgica al anciano, cuyo pronóstico era reservado anoche, ya que sufre quemaduras de segundo grado en un cuarenta por ciento del tórax y en las extremidades inferiores.
Los otros heridos de gravedad son, Aldo Meléndez Ordóñez, de 39 años, quien resultó con quemaduras de tercer grado, igual que Félix Ernesto González Dávila, de 16, y Juan Gustavo Guevara Meléndez, de 36 años.
LOS HECHOS
La tragedia ocurrió media hora después que los promesantes y productores de El Viejo sacaron en una tradicional procesión a la imagen de su patrono, San Isidro Labrador, al que siempre le imploran un buen invierno para tener buenos cultivos.
“Sólo habíamos caminado tres cuadras cuando escuchamos el estruendo que hizo temblar la tierra y provocar un estado de pánico entre los participantes de la manifestación de fe católica”, dijo Roberto Martínez, a LA PRENSA.
Martínez, testigo del suceso, relató que él conducía el tractor que llevaba a la imagen en el recorrido y que en el tercer vehículo de la caravana llevaban una cantidad no determinada de pólvora, que se supone iba casi completa porque “el recorrido recién iniciaba”, dijo Martínez conmovido por la desgracia recién vivida.
“Lo que la gente dice es que una chispa de la misma pólvora que explotaban, cayó sobre el cargamento”, declaró Gabriela Guido, familiar de Alfredo Berríos, mientras esperaba en el pasillo de la sala de operaciones.
Gabriela refiere que su tío abuelo es un hombre muy devoto del santo. “Su encanto era dedicar el trabajo de manipular la pólvora dedicada a la Virgen del Hato, a la del Trono y a San Isidro”, comentó.
Otro de los familiares detalló que en el trailer en que trasladaban la pólvora, también viajaban los otros tres hombres que resultaron quemados, pero éstos saltaron del vehículo de barandas, menos Alfredo, quien no pudo reaccionar ante la explosión por su avanzada edad.
Se conoció extraoficialmente que el trailer transportaba un cargamento de morteros y cohetes, con un valor aproximado de 700 córdobas. Esa pólvora es donada por los productores agrícolas de El Viejo, que están preparando los primeros cultivos del año.
¿Y LOS CONTROLES?
El 25 de abril pasado, un fanático del fútbol, Reynaldo Galeano, perdió sus dos manos y un ojo mientras manipulaba pólvora en el estadio de Estelí. En consecuencia la Policía Nacional anunció una normativa para regular el uso de la pólvora en eventos públicos, pero ayer ocurrió otra tragedia en una procesión religiosa en Chinandega.
En abril, el Director General de la Policía, primer comisionado Edwin Cordero, dijo que prohibirían el uso de pólvora en sitios donde haya espectáculos públicos o concentraciones.
“Para todos los lugares donde haya espectáculos públicos, vamos a prohibir el uso de la pólvora, no nos habíamos metido a restringir ni a ver eso otro, porque no sabíamos incluso que llevaban pólvora los fanáticos”, dijo entonces el jefe policial.