En letra pequeña

Fabián Medina [email protected]

ERRORES DE PROCEDIMIENTO

La moda de hoy en los juzgados es la bendita frasecita “errores de procedimiento”. Si ponen atención, los abogados defensores no se preocupan tanto por demostrar que su cliente no cometió el ilícito que le imputan, sino más bien por encontrar el “error de procedimiento” en la acusación. Sucede que las leyes en Nicaragua están escritas de forma tan ambigua que cualquier juez puede condenar o absolver según le apetezca o interese, y encontrar mil formas legales para justificar su acción.

JUICIOS PÚBLICOS

Por ello no es extraño que más que en los juzgados sea en las páginas de los periódicos, en la tele o en la radio, donde se desarrollan los verdaderos juicios. Así, un asesino puede salir libre porque el juez no encontró pruebas, pero la opinión pública lo condenó y deberá vivir con eso. Un violador podrá andar libre y circulando, pero ahí estará siempre el dedo señalándolo.

¿QUÉ JUSTICIA?

Por eso me parece un contrasentido cuando algunos piden a los medios de comunicación que esperen a que la justicia se pronuncie para hablar de inocentes o culpables. ¿Qué justicia por Dios? La del juez Walter Solís que repartía alegremente absoluciones definitivas, o la de una Corte que ordena al Estado pagar millones a una empresa privada por “errores de procedimiento”. Yo estoy claro que el periodismo nicaragüense tiene mucho que avanzar en este campo, pero no pidan por favor que se acepten como justicia las sentencias que salen del sistema judicial que padecemos actualmente.

SUPUESTOS

A propósito de juicios, los periodistas con frecuencia cometemos, a mi criterio, el error de decir cosas como “la Fiscalía acusó del supuesto delito…” Aclaremos: se acusa de un delito, no de un supuesto. Ya tocará en el tribunal demostrar la inocencia o culpabilidad del acusado. Otra cosa es decir para presumir la inocencia que se le debe al acusado: “El supuesto autor…” o “Fulano de tal, quien supuestamente cometió el delito de…”

MATRIMONIO EN DISCORDIA

Uno podrá no estar de acuerdo con José Rizo, pero hay que reconocer que lo que hizo esta semana es lo más inteligente que se le ha ocurrido desde que asumió la Vicepresidencia. Es que desde hace varios meses sabíamos de esa sorda pugna entre Bolaños y Rizo, y a pesar de los coscorrones que el uno le dispensaba al otro en privado, en público eran puros abrazos y armonía. “¿Cuáles diferencias?”, se preguntaba Rizo todavía sobándose del pleito de la noche pasada. Sin embargo, al hacer público la pugna, Rizo coloca a Bolaños ante un dilema: o se cuida más de lo que haga en su contra porque lo va a decir cada vez que pase, o asume abiertamente el pleito que se tienen, y se deja de andar hablando de “reuniones amenas”. Esto es como los matrimonios. Si uno de los dos se siente agredido, tiene que quitarse la careta de armonía, para que se arregle la situación o se separen definitivamente. Así de sencillo.

EXPORTADORES

Si nos atenemos a las noticias, las exportaciones de Nicaragua se van diversificando de un tiempo acá. Ya no sólo es café, madera y ganado. Ahora también exportamos niños, armas, droga, líderes de bandas criminales, soldados, mano de obra barata… ¿Ésa es la Nicaragua que queremos heredarles a nuestros hijos?

Editorial
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí