Patricia Gurdián de Ortiz
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Por el arte y la cultura nacional
Patricia Gurdián de Ortiz
En nombre de la Fundación Ortix-Gurdián agradezco a las personas que de buena voluntad apoyan desde la sociedad civil y de los entes del Estado nuestras actividades dentro del quehacer cultural de nuestro país.
Desde hace ocho años hemos venido activando y la Bienal de Artes Visuales de la Fundación Ortiz-Gurdián. Nos llena de alegría contribuir eficazmente para incorporar al esfuerzo de nuestros artistas nacionales, el logro de participar en la corriente artística contemporánea en carácter nacional, dentro de la región centroamericana, y así tomar una posición y reconocimiento por el mundo del arte visual, de todas las naciones, en esta era de globalización.
Nuestras bienales de concurso nacional se incorporan a la región del istmo centroamericano, dentro de las bienales regionales, y son comentadas por los medios informativos internacionales.
Ahora le hemos brindado un merecido reconocimiento a la doctora María Dolores Torres. Nos enorgullece su enorme contribución a la cultura de nuestro país.
La Fundación Ortiz-Gurdián, con fiel cumplimiento de sus propósitos ha establecido el Centro de Arte Fundación Ortiz-Gurdián en las casonas de don Norberto Ramírez y la familia Derbyshire, con sus colecciones de arte para beneficio de leoneses, nicaragüenses y extranjeros visitantes; y para el beneficio de nuestros jóvenes que en su formación puedan apreciar la belleza y expresiones del espíritu de artistas del arte occidental y de Nicaragua, de maestros ancianos, modernos y contemporáneos; y para que incorporen a su marco de referencia educativa una felicidad de expresión artística que sea estímulo para su vida productiva y en general como ciudadanos de este país.
Coinciden nuestras bienales con las vísperas de las celebraciones agostinas con sus aires festivos, su alegría y su jolgorio popular. Y de verdad que las Bienales de Artes Visuales Nicaragüenses y sus programas colaterales, contribuyen a una fiesta visual para la esencia y presencia de las fiestas nicaragüenses.
Inauguramos en el Palacio Nacional de la Cultura una exposición exclusivamente de pintura. Escuchamos el dictamen de un jurado premiando obras que gozaron los asistentes a la Bienal, que también presenciaron una revista de la cultura nacional: magníficos cantantes, bailarines y bailarinas, su poesía hecha canción, grupos musicales, sus intérpretes y solistas.
Toda esa experiencia y vivencia de arte nos enseñó que Nicaragua y sus ciudadanos debemos aspirar a lo más alto y esperar mejor futuro.
La Fundación Ortiz-Gurdián agradece a los que hicieron posible la Bienal, desde los más internacionales reconocidos jurados y artistas participantes, como a sus organizadores que tuvieron a su cargo las tareas más modestas y, tal vez, menos visible en aquel múltiple espectáculo.
Soñando con una Nicaragua mejor e incomparable en el arte y la cultura, la Fundación Ortiz-Gurdián planea tres nuevas actividades para su futuro:
Primero, la instalación de un nuevo Centro de Arte en Managua que será ubicado en el edificio que fuera la Fosforera Nacional, el que será restaurado en la visión que tenía el empresario e industrial leonés don Pedro Blandón, y ejecutado por el maestro Guido al final de los años 40 del siglo recién pasado, en un estilo art-deco. Allí se instalará una colección de arte contemporáneo regional y nicaragüense, y servirá de escenario para presentaciones temporales. De esta forma cumpliremos con el complemento a la presentación integral de artes visuales del mundo occidental, todo esto como miembros responsables de nuestra sociedad civil y con el deseo de compartir con nuestros conciudadanos.
Segundo, para el futuro, la Fundación dará apertura a actividades complementarias dentro del proceso educativo nacional, reconociendo que sin educación no hay desarrollo integral del nicaragüense.
Tercero, reconociendo el sufrimiento de la familia y de la mujer nicaragüense causado por las dolorosas consecuencias del cáncer de la mujer, queremos participar directamente en ayudar a resolver la necesidad de protegerla, y haremos un esfuerzo muy activo para facilitar soluciones que reduzcan en nuestra sociedad esta terrible amenaza de salud, de tal forma que la mujer nicaragüense pueda prolongar la alegría de nuestra sociedad como compañera y madre.
La autora es presidenta de la Fundación Ortiz-Gurdián. Versión editada de su discurso en la premiación de la IV Bienal de Artes Visuales Nicaragüenses, el 31 de julio de 2003, en el Teatro Nacional Rubén Darío.