Ortega es el Poder Judicial

Freddy Potoy [email protected]

El año pasado no se creía que el ex Presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán, fuera procesado por el gobierno de Enrique Bolaños, pero con ayuda del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), ocurrió lo contrario.

Luego se pensaba que sería beneficiado por el pacto libero-sandinista y sería sobreseído definitivamente por el delito de lavado de dinero en el escándalo de la “huaca”, pero la juez sandinista Juana Méndez le dictó auto de prisión.

Después hubo presión para que Alemán fuera a la cárcel, sin embargo, Méndez, con altas discrecionalidades por encima de la ley, lo benefició durante ocho meses con arresto domiciliar.

Desde hace meses, no desde ahora, se especula que el Gobierno de Estados Unidos quiere llevarse a Alemán e iniciarle una causa criminal en el Norte, sin embargo, eso no ha pasado de ser una presión política.

Ahora se habla del capricho del secretario general del FSLN, Daniel Ortega, de terminar de apropiarse del Poder Judicial con el nombramiento de jueces y magistrados de Apelaciones, sin embargo, Alemán no cede porque el caudillo sandinista no le ha cumplido.

Ortega también quiere que el gigantesco bufete jurídico, llamado Corte Suprema de Justicia, Tribunales de Apelaciones y juzgados, fallen favorablemente en varias sentencias donde los sandinistas tienen mucho que ver, por ejemplo, el asunto de los juicios por la quiebra de bancos, más de mil propiedades en disputa, la Alcaldía de Managua, etc.

Ortega sabe que a Estados Unidos no le gusta la idea de un gobierno sandinista y por eso está apretando fuerte todas las arandelas políticas para negociar bien. Si Ortega pierde una vez más las elecciones en el 2006 y no obtiene mayoría parlamentaria, al menos se quedará desde ahora con el Poder Judicial, que ya es demasiado.

Estados Unidos tiene “fichado” a Bayardo Arce Castaño y no creo que Ortega apueste lo ganado, a cambio que saquen de la lista negra a su “hermano”. El costo sería muy alto y ni siquiera se le ocurre a Ortega pagar ese precio.

Entonces, Ortega presiona y manda a Alemán a las cárceles de El Chipote como una advertencia que su ficha política, la juez Méndez, le puede dictar sentencia firme por el delito de lavado de dinero. El artículo 61 de la Ley Antidrogas establece presidio de cuatro a veinte años, más una multa correspondiente al doble del valor de los bienes objeto del proceso.

Si hay sentencia condenatoria para Alemán, además de los sandinistas y bolañistas, varios arnoldistas se alegrarán porque el caudillo liberal no podrá ser candidato presidencial y habrá una buena oportunidad, lo cual puede generar una situación complicada a lo interno del PLC por determinar quién sería el candidato presidencial.

Pero si Méndez no dicta sentencia condenatoria y la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ), se pronuncia a favor de la libertad de Alemán, el asunto toma otro rumbo, pero siempre dentro del aro de las negociaciones políticas con Ortega. El presidente Bolaños en este tinglado no es más que un instrumento.

Así veo el panorama. Con una dictadura política refinada y con instituciones absorbidas por el crimen organizado. Tiempos difíciles.

Editorial
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