Mitos y realidades

Lisa [email protected]

No comparto la opinión de las personas que sostienen que el liderazgo del ex presidente Arnoldo Alemán es lo mejor para el partido y el país. Por esta razón me permito refutar una a una las principales tesis que ellos manejan para llegar a tan errónea conclusión.

1. El ex presidente Alemán fundó el PLC, por lo tanto tiene la autoridad moral para dirigir al partido. El PLC no nació después de 1990. El PLC nació en los años 70, como producto de la negativa del entonces caudillo del Partido Liberal, Anastasio Somoza, de realizar los cambios necesarios en el partido para evitar la entronización de caudillos en las esferas dirigenciales. Por lo tanto, el PLC, a diferencia del FSLN, tiene vocación democrática, no dictatorial.

2. El PLC no puede sobrevivir sin el ex presidente Alemán. Ésta es, quizás la tesis más difundida y la más absurda. Las personas somos perecederas. La entronización de personas en política tiene efectos funestos. Si no, veamos hasta dónde ha llevado a Cuba la obcecación que por el poder tiene el señor Fidel Castro, y por el contrario, Estados Unidos, que cada 4 años cambia presidente, sigue siendo una nación tan poderosa o más que cuando gobernó el insigne John F. Kennedy. El PLC es el partido más rico en personal humano con carisma, capacidad e integridad. Recordemos que en la convención donde se eligió al candidato para las últimas elecciones, surgieron 4 personas igualmente idóneas para optar a la primera magistratura de la nación.

3. Bolaños ganó por la influencia de Alemán. Las encuestas eran inciertas hasta mayo de 2000. Es sólo después de que el candidato Bolaños toma distancia física del ex presidente Alemán que las encuestas toman un giro abrumador a su favor. Bolaños y Alemán nunca aparecieron juntos en público durante la campaña. Es obvio que la sombra del ex presidente Alemán era una carga pesada, algo de lo cual el Dr. Wilfredo Navarro puede dar fe al perder la Alcaldía de Managua, precisamente porque no pudo borrar el estigma de Alemán en su campaña.

4. Una salida del ex presidente Alemán sólo favorecería al FSLN. Por el contrario, haría más fuerte al PLC desde el punto de vista político y moral. Desmontaría el pacto, que ha permitido que los sandinistas prácticamente cogobiernen en la Asamblea Nacional, el CSE y la CSJ desprestigiando y desnaturalizando la labor para la que fueron creadas esas instituciones. Una renovación de liderazgos en el PLC le enviaría un mensaje a la nación de la esencia democrática del partido y su definitiva consolidación como la única fuerza democrática de Nicaragua. La insistencia de proclamar al ex presidente Alemán como candidato único e indiscutible del PLC para el 2006 decretaría automáticamente la vuelta al poder del FSLN.

Los cambios en política son saludables. Las futuras generaciones no nos perdonarían que volviéramos a los vicios caudillescos del pasado y de lo cual hemos sido víctimas en todos los sentidos. Las personas somos necesarias, pero no imprescindibles ni imperecederas. Imperecedero sólo Dios.  

Editorial
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