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Barcelona.- La Unión Europea (UE), que ha emprendido una carrera difícil con la meta de superar en el terreno económico a Estados Unidos a más tardar en el año 2010, se ha percatado de que necesita fomentar más el uso de Internet, sobre todo en el comercio, para poder competir.
En general la diferencia es evidente, porque en Estados Unidos el 50 por ciento de los hogares usan Internet, mientras que en las 15 naciones de la Unión Europea sólo un promedio del 37.7 por ciento tienen acceso a la red.
Es más, esa cifra media puede bajar mucho a partir del año 2004 cuando está previsto que se integren a la UE diez naciones más, ocho de ellas ex socialistas encabezadas por Polonia y la República Checa.
Algo notorio en la Unión Europea son las desproporciones entre las naciones con mucha riqueza y las que tienen menos posibilidades, porque los países nórdicos, como Suecia, tienen más del 50 por ciento de los hogares conectados a Internet, mientras los de otras zonas apenas llegan al 20 por ciento.
Las tasas de acceso a la red son apenas el indicio de un problema más grande, frente a la competencia económica que comienza, porque la UE aspira a conseguir en esta década un mercado único europeo para las compras a través de Internet.
Eso requiere que más europeos naveguen en la red, pero sobre todo que más gente confíe en las transacciones “online”, porque hay poblaciones apegadas a la costumbre de comprar en los almacenes y pagando en efectivo, como la de España donde sólo el 10 por ciento de las compras en comercios son realizadas con tarjetas de crédito, según datos de Mastercard.
La ampliación del acceso a Internet contribuirá al “crecimiento económico e incluso social, de calidad de vida”, según las autoridades de la Unión Europea, explicó la ministra española de Ciencia y Tecnología, Anna Birulés.
Pero un obstáculo real es que más de 150 millones de europeos dejaron inconclusos sus estudios secundarios y pocos adultos actualizan sus conocimientos profesionales, ha informado la Comisión Europea, que pidió a las quince naciones hoy asociadas que inviertan el 3 por ciento de su riqueza en investigación y desarrollo en el año 2010.
En la infraestructura de redes de comunicación de alta capacidad, hay diferencias bien marcadas entre los países de la UE, ya que Alemania, por ejemplo, tiene un promedio de 2.4 por cada cien habitantes, mientras España posee 1.0 e Italia 0.4.
Los precios de acceso también muestran diferencias importantes, porque en Alemania el pago por conexión es en promedio de 49 dólares y en España de unos 89 dólares, a pesar de que los alemanes ganan mejores salarios que los españoles.