Joshua Selva*
La delincuencia es robar, matar, asaltar, manejar en estado de ebriedad. No es tener un “stiker” vencido o hacer una mala maniobra para esquivar un hueco en la calle. Un hueco que evitas para no volcarte matando a toda tu familia.
La Policía es ineficiente y susceptible a “comisiones”. Si te roban o matan, tenés que poner la denuncia y contribuir con una comisión; de otra forma, los delincuentes salen libres. Si querés cruzar la calle, los carros tienen preferencia sobre vos como peatón. ¡Como si siendo peatón uno fuera el que va a atropellar a los autos!
Una vez alguien me dijo que comprara un carro para solucionar el problema.
¡Idiota! Qué manera de pensar más cavernícola.
Hay franjas preferenciales para peatones frente a la estación principal de Policía en el Mercado Huembes; sin embargo, los choferes no las respetan en las propias narices de las autoridades. Buses, taxis y carros te echan los vehículos encima, el peatón no vale nada. Es el colmo que nuestro nivel de estupidez nicaragüense nos haga pensar que estamos “tuanis” así como estamos.
Por eso le doy gracias a Dios de que en este mundo existen países civilizados de ejemplo como los G7: Canadá, Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Italia, Alemania y Japón.
Estos países, con su educación social y vial, nos denotan lo salvaje que somos los nicaragüenses. Todavía nos jactamos de la “libertad” de que gozamos en Nicaragua de poder manejar en estado de ebriedad, tirar basura en la calle y embarrotarnos para protegernos de los ladrones.
Esto es a diferencia de los Estados Unidos donde reprimen a la gente echándola presa y multándola por conducir en estado de ebriedad.
El sistema de transporte colectivo es ineficiente e inseguro. Yo no entiendo cómo Nicaragua no ha ganado las olimpiadas en carrera de obstáculos y salto libre, que aquí los niños y viejitos practican todos los días al montarse o bajarse de un bus.
Aunque soy judío, querido Niño Dios, te pido que hagas un milagrito este próximo año 2002. En vez del carro que te pedí, regalale a Nicaragua un buen presidente que ponga orden y transforme a la Policía y el sistema judicial. De esta forma los ciudadanos podremos gozar de orden y seguridad en las calles. Acordate también de mandar a la escuela a todos los choferes de buses, taxis y carros particulares que quebrantan las señales de tránsito todos los días por no saber leer ni escribir.
Por último, te pido que dolaricés completamente la economía, principalmente los sueldos. Sacá totalmente de circulación los córdobas que ya están demasiado devaluados y no sirven para nada. Los únicos que se benefician de que exista una Nicaragua cordobizada son ciertos empresarios deshonestos, los políticos corruptos y los bancos.
Feliz Navidad.
El autor es ex-director y fundador de la revista de comercio FOB Magazine.
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