Alejandro J. Ayón L.
De nuevo navidad y un año más que termina, en nuestro Hospital del Niño al igual que en el resto de los hospitales del país se prepara el personal paramédico y médico para celebrar al lado de sus pacientes la Noche Buena, la llegada del Niño Dios; aquel ser que trajo amor y esperanza a este mundo y que en sus 33 años de vida dejó el mensaje más comprometedor: “amar a tu prójimo como a ti mismo”.
En esta Navidad debo recordar con cariño y admiración a todos aquellos enfermeros y enfermeras con los que he tenido el placer de trabajar y también con los que no lo he hecho; pues a ese ser especial siempre le mueve en su actuar un solo motivo: servir a su prójimo y particularmente al más desprotegido, al enfermo, no importando su condición social, son madres ejemplares en sus casas y madres y hermanas en sus centros de trabajo.
En este mensaje navideño no puedo dejar de mencionar también al resto del personal paramédico y técnico de los hospitales, en especial a mis colegas médicos que con escasos recursos y mucho esfuerzo propio tratan de enaltecer la profesión.
Utilizando términos que están de moda actualmente, he de mencionar que los empleados del Ministerio de Salud, especialmente los técnicos, auxiliares de enfermería, enfermeras y médicos que trabajan en todos los niveles han vivido los últimos 21 años con un gran sacrificio en austeridad absoluta, y que esperamos impacientemente que la futura Ministra de Salud, Sra. Lucía Salvo y el Presidente electo, el ingeniero Enrique Bolaños, tengan eso presente dentro de sus prioridades. Vale la pena mencionar que para ser enfermera se requiere estudiar 5 años en la universidad y posteriormente realizan una maestría de 1 ó 2 años, para luego integrarse a labores de 8 a 12 horas diarias con turnos, devengando un salario básico entre C$1,000 y C$1,500 al mes, las auxiliares de enfermería y técnicos con salarios aún inferiores.
En el caso de los médicos que deben de prepararse universitariamente por más de 8 años, el salario básico oscila entre los C$2,000 y C$3,000 al mes. Es justo y necesario que el nuevo gobierno desarrolle un plan extraordinario a corto, mediano y largo plazo para elevar los ingresos de este importante sector a un nivel competitivo con las otras profesiones del Estado y de la empresa privada.
Que sirva este mensaje realístico para sensibilizar algunos corazones, y como un homenaje a todos esos seres humanos que entregan sus vidas por la salud de su prójimo; que el Niño Dios los llene de bendiciones en esta Navidad y que la esperanza sea la luz que ilumine sus caminos en el año venidero.
El autor es médico. Jefe del Servicio de Cirugía Pediátrica. Hospital del Niño de Nicaragua.