Promesas incumplidas

Alejandro Fiallos Navarro

Los managuas tienen una percepción bastante negativa del alcalde de Managua, porque no ha cumplido con las promesas que hizo en su campaña. En su campaña, Herty Lewites Rodríguez hizo como veinte promesas, para ganar el voto. Prometió, entre otras cosas, resolver el problema de la basura, descontaminar el lago, no despedir a nadie, dar efectivamente títulos de propiedad a los pobres, a quienes en la campaña les dio provisionales, construir caminos y carreteras, garantizar seguridad y administrar la Alcaldía con transparencia. De todas sus promesas, la que sale con mejores calificaciones es la de recolección de basura, donde tiene empleados a activistas que le ayudaron en la campaña.

El alcalde, no sólo ha fallado en el cumplimiento de sus promesas, sino que ahora se le agrega la falta de transparencia y ética, por lo menos en tres de sus últimas medidas. Por un lado, no cumple sus promesas, y, por el otro, está tomando decisiones unilaterales, violentando de esa manera, mandatos de la Constitución.

En esta oportunidad vamos a hacer tres referencias públicas, a fin de que la Contraloría General de la República intervenga activamente, para detener cuanto antes una serie de acciones emprendidas por el alcalde, las cuales debilitan el proceso institucional y violentan las sagradas leyes de nuestro país.

En primer término, queremos denunciar que el alcalde de Managua ha realizado contratos y concesiones, violando la Ley de Municipios y la Ley de Contrataciones del Estado. El edil ha realizado contrataciones directas, sin la debida licitación. Entre la adquisición de bienes y servicios sin licitación se encuentra la concesión directa del Catastro Municipal a un consorcio de firmas españolas denominado CADIC TRACASA AZIMUT, por un monto de US$6,078,000.00.

En la misma situación se encuentra la contratación directa de la adquisición de 25 camiones de basura marca Mack con firma de un intermediario de Miami, Nextran Truck Center por la suma de US$89,699.00, por cada camión, sumando un total de US$2,242,475.00.

¿Por qué el alcalde de Managua no cumplió con los requisitos de ley, en este tipo de adquisiciones de servicio? Hay que recordarle al señor Lewites, que los fines no justifican los medios. El señor Lewites estaba en la obligación de someter a licitación esas dos adquisiciones de bienes y servicios. ¿Hubo ingenuidad o ignorancia de su parte? ¿Acaso no sabe el señor Lewites que existen leyes que norman este tipo de contrataciones? Más que un camión para la recolección de basura, interesa el respeto a las leyes. La Alcaldía es la Alcaldía; y no puede ser administrada como si fuera una simple pulpería. En ambos casos, los contratos y concesiones debieron ser otorgados de conformidad con lo establecido en la Ley de Contrataciones del Estado y Entes Descentralizados, además de ser ratificado por el Consejo Municipal, por ser el mejor calificado.

También denunciamos que la Alcaldía ha realizado una serie de proyectos, sin licitación en los últimos meses. Entre esos proyectos sin licitación está la ampliación del cauce oriental con un monto de C$4.0 M; la reparación de la carretera a Masaya con un monto de C$3.0 M; la reparación de contenedores con un monto de C$4.155 M; y la construcción de cunetas sobre la pista Juan Pablo II. ¿Qué le está pasando al señor Lewites? ¿Por qué no sometió a licitación estos proyectos? ¿Estaban presupuestados estos proyectos, en el presupuesto del 2001?

Por lo tanto, exigimos una investigación inmediata sobre esta denuncia pública, que se corrijan irregularidades. Un grupo de concejales ya le enviamos una carta al presidente del Consejo Superior de la Contraloría General de la República, planteándole esta sarta de irregularidades que, sistemáticamente se están dando en la administración del señor Lewites.

El autor es concejal del PLC.  

Editorial
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