Norma Aracelly Chávez
Como hemos visto en días pasados, el Código de Alimentos o Codex Alimentarius ha venido despertando gran interés en los diferentes sectores: los productores, la industria, los consumidores. Una de sus prioridades fundamentales es precisamente la protección del consumidor.
El Codex es una colección de normas alimentarias, su objetivo principal es la orientación y coordinación en la elaboración y establecimiento de requisitos aplicables a los alimentos, contribuyendo de esta manera a su armonización con normas nacionales, garantizando la protección de la salud de los consumidores y asegurando prácticas correctas en el comercio de alimentos.
En este marco, el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio por medio de la Comisión Nacional de Normalización Técnica y Calidad, ha presentado el pasado 22 de agosto una serie de normas técnicas para consulta, las cuales son de interés público, ya que afecta a cada ciudadano en su calidad de proveedor o consumidor. La consulta pública está abierta a los interesados por 45 días, para hacer sus observaciones, comentarios y aportes.
Dado que estas normativas una vez que finalice este proceso serán aprobadas y de obligatorio cumplimiento, es un deber ciudadano enterarnos de su contenido, y como esto afecta a cada sector en el mercado de alimentos, los beneficios que conllevan para la salud de las y los consumidores.
Entre las normas en Consulta está la de Harina Fortificada con Hierro, la que establece los requisitos que debe cumplir la harina para su comercialización en el país. En el informe presentado por el Ministerio de Salud en julio pasado, se destaca la importancia de la fortificación de alimentos en el mejoramiento de las deficiencias de micronutrientes en el organismo y como esto se ha logrado mediante la fortificación de sal con yodo y azúcar con vitamina A, normativas vigentes en el país.
Otra Norma muy importante es la del Sistema Internacional de Unidades, ya que da a conocer las unidades de medida, magnitudes y símbolos empleados por este sistema. Su fin es normalizar y establecer un lenguaje común que responda a las exigencias y tendencias actuales de las actividades referidas a pesas y medidas a nivel nacional.
Otras cinco normativas fueron presentadas y aluden Certificación Fitosanitaria de Productos y Subproductos Vegetales, Control Ambiental de los Rellenos Sanitarios, Calidad del Aire, Hidrocarburos, Norma Técnica de Aguardiente de Caña de Azúcar, interesarnos de su contenido será de mucha importancia para ejercer la aplicación y amparo de estas normativas en materia de defensa de los derechos de las y los consumidores en el tema de alimentos.
* La autora es Directora Ejecutiva de LIDECONIC (Liga de Defensa del Consumidor).