Funerales bancarios

Freddy [email protected]

En realidad, Nicaragua ya parece un cementerio económico con una funeraria bancaria llamada Superintendencia de Bancos (SIB), que sólo asiste a las honras fúnebres de los bancos quebrados para decir que serán intervenidos y a la vez mejorar el Sistema Financiero.

También existe la sensación de que el Banco Central de Nicaragua (BCN) se ha convertido en un morguero económico del país y en el enterrador de los cadáveres llamados bancos quebrados.

¡Qué barbaridad! El BCN, a la hora de la quiebra de los bancos, siempre aparece dispuesto a lanzar la última palada de tierra y asumir el costo económico de las honras fúnebres de un banco con el dinero que pagamos los contribuyentes.

Pero uno de los principales responsables de esto es la SIB, que sólo cuando determinado banco está con la soga al cuello de un extremo y una piedra en el otro, en medio del océano, es que sale diciendo cualquier cosa para justificar sus funciones. Aunque no creo que las cosas sean tan así, porque en este país, y principalmente en las esferas gubernamentales y políticas, todos los actores saben qué se está cocinando, cómo se está haciendo, y, finalmente, a quiénes se beneficiará con las decisiones últimas.

La quiebra de los bancos en Nicaragua se debe a la mala administración de cartera. Esto ha sido el común denominador en el caso de Interbank, Bancafé, Banades y el Banco Popular. La falta de liquidez, producto del retiro masivo de los depósitos, sepultó –parece– al Banco Mercantil y al Banic. En el caso del Banco del Sur, hubo fraude de sus principales accionistas, ya que se estaban llevando todo el dinero fuera del país.

Pero el punto es que la SIB tiene la sagrada obligación de la supervisión bancaria y no actuar hasta que un banco quiebra. Entonces, ¿para qué existe esta institución? Aquí hay varias cosas: o la SIB no sirve, o el gobierno está haciendo escuela para graduar a sus funcionarios como especialistas en enfrentar quiebras bancarias, o la inmundicia de la política y los políticos están jugando con el dinero de muchos nicaragüenses, o la idea es enriquecer a un grupo de gente. Hablen claro.

Este gobierno se ha especializado en hacer barbaridades. Tiene funcionarios corruptos, una justicia dependiente del presidente Arnoldo Alemán y del ex presidente Daniel Ortega, una SIB ineficiente, y en fin, una democracia e institucionalidad hecha pedazos.

A pocos meses de las elecciones, debemos prever otras barbaridades de este gobierno, y esto debe llamar mucho la atención de los nicaragüenses. Aquí la inseguridad jurídica, económica, social, política y de toda índole, es seria.

Los fracasos gubernamentales en términos generales, someten a una fuerte tristeza a los nicaragüenses, quienes se esfuerzan por trabajar y ganar honradamente su dinero, mientras una pandilla de bárbaros que se ha especializado en quiebras bancarias, está desbaratando el país y ninguno de ellos está preso. ¿Dónde están las autoridades?  

Editorial
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí