María Elena Artola *
Entre el 22 y 25 de junio del 2001 en Nueva York, se celebrará una Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el Sida, al más alto nivel político, con el propósito de estimular la movilización de recursos necesarios, intensificar acciones globales anti Sida, y asegurar un compromiso planetario concertado que fortifique la coordinación y reanime los esfuerzos nacionales, regionales y mundiales para combatir integralmente la pandemia.
Es la primera ocasión que Naciones Unidas convoca a una Sesión especial sobre el VIH/Sida y esperamos una Declaración que oriente la respuesta mundial expandida a la epidemia, en la primera década de este nuevo siglo.
Delegaciones de todo el mundo al más alto nivel en la lucha contra el Sida, ya han confirmado su asistencia. Por Nicaragua participará una delegación gubernamental de alto nivel y esperamos que exprese su decidido compromiso de Nación en esta urgente y necesaria lucha contra el letal virus.
En ese sentido el Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, subraya la necesidad de que la gente entienda que la crisis del Sida no ha terminado y que esta epidemia no es solamente de los países pequeños o empobrecidos sino una amenaza contra la civilización entera. Asegura que esta Sesión Especial es una ocasión excepcional para enseñar a esta generación sus responsabilidades presentes y futuras para emprender, ahora, acciones decisivas para detener el avance de esta terrible pandemia, movilizando los recursos que sean necesarios.
También observa la necesidad de comprender que el Sida es nuestro problema y que debemos adoptar medidas informadas para protegernos y proteger a los demás. Esto también se aplica, asegura, tanto al dirigente que planifica la asignación de los recursos nacionales, como al esposo que planea el futuro con su esposa o al padre que planea el futuro de sus hijos e hijas.
El Doctor Peter Piot, Director Ejecutivo de ONUSIDA, dice que las evidencias demuestran que no somos poderosos frente al Sida y que nuestra respuesta y verdadera tarea es, ahora, romper la barrera del silencio que le rodea e incrementar masivamente la movilización de recursos, asumiendo el necesario compromiso, político y social, de detener el curso de la pandemia.
El problema del Sida brinda a la humanidad y a cada uno de nosotros la oportunidad de reflexionar profundamente sobre el mundo que queremos legar a generaciones futuras, por eso ningún asunto, en este momento, puede ser más importante que la lucha contra este flagelo. Las medidas individuales que podemos adoptar son esenciales, encarando de frente el problema del Sida y siendo generosos con las personas afectadas.
Al respecto, el doctor Juan Aguilar León, coordinador de ONUSIDA en Nicaragua, dijo en discurso pronunciado el Día de Solidaridad hacia las personas con Sida, que con apoyo adecuado los afectados por el virus se fortalecen y consiguen aceptar tan dramática realidad, descubriendo motivos de esperanza y alegría; recordó que la sociedad, el Estado y la comunidad tienen la obligación ética de brindarles apoyo necesario para mejorar su calidad de vida.
La Sesión Especial de la ONU es un llamado global a la acción anti Sida y nos convoca a todos a responder de manera inmediata y multisectorial. También nos obliga a abrirnos a soluciones comunitarias eficaces, a abrir nuestros corazones para brindar apoyo y solidaridad a las personas afectadas por el VIH.
* Consultora en Comunicación sobre VIH/Sida y Derechos Humanos.