Doña Violeta y la lógica de las madres

La expresidenta, símbolo de la paz y la reconciliación en Nicaragua, muere en el exilio. Su ejemplo resplandece para las futuras generaciones, en contraste con el modelo totalitario que los Ortega Murillo quieren imponer.

La muerte de doña Violeta y una coincidencia providencial

“El 14 de junio podría convertirse en un día para honrar la democracia en Nicaragua, para recordar que sí han existido líderes que gobernaron con principios. Más que una simple coincidencia, puede verse como un eco de la historia, una fecha que une a quienes supieron liderar con el corazón puesto en el bien común”.

Nicaragua está de luto

Doña Violeta: Usted nos hará mucha falta, aunque, como dije al comienzo, sólo se nos fue parte suya. Su legado, cariño, y protección siempre estarán con nosotros.

Una extraordinaria nicaragüense y tesoro nacional

Por su generosidad, estilo campechano y su honradez cuando gobernó a Nicaragua, doña Violeta sentó las bases para una Nicaragua democrática y próspera. Le dio esperanza a Nicaragua y ganó la confianza y, por ende, el respaldo financiero de las democracias del mundo y de las financieras internacionales como el Banco Mundial y el Interamericano. Gracias a ella, Nicaragua retomó el camino hacia el desarrollo.

Doña Violeta vive en el corazón de su pueblo

Quiero agradecer profundamente en nombre de mi esposa Martha Lucía y de mis cuatro hijos las múltiples muestras de apoyo y solidaridad que hemos recibido en ocasión del fallecimiento de nuestra querida madre y abuela. No podemos estar más orgullosos y satisfechos por el legado que nos deja a la familia y a su querida […]

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