Gustavo Ortega Artola fue un ser humano ejemplar. Católico practicante, fiel esposo y amoroso jefe de familia, devoto del trabajo honrado, educó a sus hijos en los valores espirituales del cristianismo y la ética laica del amor a la libertad, la justicia, la democracia y el respeto a los derechos humanos.
valores morales
Debemos encontrar el crecimiento humano
Es necesario ser valeroso cuando nos acechan las dificultades para que desistamos de lo grandioso, la aptitud es una señal en consecuencias de nuestro empeño al éxito o fracaso, todo radica en nuestra libertad de pensamiento.
Corrupción: valores, voluntad o tentación
Tal y como lo han demostrado los países con niveles bajos de corrupción, combatirla exige disminuir la tentación a un nivel resistible. Las herramientas para lograr esta tarea existen.
¿Una revolución cultural?
El tema del cambio cultural es fundamental y debería estar en la agenda de todos los políticos. No se limita obviamente a los valores… Ojalá la nueva generación de políticos tenga un celo parecido por promover en Nicaragua una verdadera revolución cultural. Es lo único que puede cambiar el país a largo plazo.
La juventud es esperanza del porvenir
Las situaciones sociopolíticas también naturales tienen un gran impacto en este período primaveral; del mismo modo nos encontramos ante aquel adolescente resentido con la sociedad donde pareciera que la soberbia es más potente que su voluntad.
La corrupción y sus influencias externas
La solución no se encuentra en esperar que las personas ignoren su propio bienestar. La solución está en adoptar estructuras gubernamentales diseñadas para eliminar tales conflictos de intereses y alinear el interés personal con el común.
Doña Violeta en Costa Rica
“Nicaragua volverá a ser república”, escribió el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, esposo de doña Violeta, en aquel libro que narra acontecimientos de otra época, pero asombrosamente parece describir una actual y sombría realidad.
Reprenderse a uno mismo
La enseñanza es la defensa más poderosa contra el legado racista de la esclavitud, que aún es visible en las persistentes disparidades de riqueza, ingresos, salud, escuelas y oportunidades.
Violencia contra la mujer y cultura social nicaragüense
La violencia de género es un problema de cultura social, del patriarcalismo y el machismo que subyacen como elementos marcadamente negativos en el ser social nicaragüense.
¿Cuál es el primer remedio para sanar Nicaragua?
El mejor antídoto para la pobreza es una sociedad estable, con Estado de derecho, economía libre e instituciones eficaces, pero para que esto funcione necesita tener de sustento una ciudadanía proba, recia, sujeta a los principios morales que vienen de lo alto.