Fracasa una oposición que no hace resistencia interna

Debemos organizar una resistencia pacífica y popular en el interior de Nicaragua, constituida por pequeñas células de luchadores por la democracia, bien adiestrados en medidas conspirativas, bien entrenados, capaces de realizar con destreza, de día y de noche, todo tipo de acciones pacíficas contra los Ortega-Murillo.

La fatídica realidad de la oposición

El cambio cultural no puede esperar. Gracias a todos estos pactos y saltos de democracias experimentales que hemos visto en los grupos de oposición, ha surgido una decadencia en la sociedad nicaragüense que nadie toma en cuenta, lo que nos da como resultado indiferencia y escasa participación política.

El futuro de los Ortega Murillo después de Ortega

La duración y naturaleza de la transición dependerá del balance de poder entre las fuerzas democráticas organizadas y los vestigios del antiguo régimen, y por ello es vital seguir la resistencia. Como las dictaduras del pasado, esta dictadura caerá, abriendo la oportunidad firme y duradera de una Nicaragua libre y democrática.

Venezuela: el inicio de la democratización de América 

A mis hermanos nicaragüenses, les digo: no estamos solos. La historia está de nuestro lado, la paz y la reconciliación entre demócratas es posible, pero solo si reconocemos que la libertad no se negocia, se conquista y se defiende todos los días.

Construyendo esperanza

Estamos conscientes del desafío que tenemos como oposición, por eso vamos a seguir participando en esfuerzos unitarios y plurales para construir la unidad que derrotará a la dictadura Ortega-Murillo.

¡Ortega pidió clemencia, los presos políticos no!

Los desterrados por el régimen son otro golpe certero a las mandíbulas mentirosas de la dictadura y su falsa normalidad. Ahora son 222 voces valientes que gritarán al mundo los crímenes de lesa humanidad del dictador y su iracunda consorte.

La voz del pueblo

Leyendo expresiones, escuchando medios de comunicación, conversando con diferentes personas, recojo el pensar, querer, imaginar, sentir de los ciudadanos, pueblo de este país nuestro llamado Nicaragua.

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