Ese sistema virtuoso lo ha buscado LA PRENSA junto a los nicaragüenses durante un siglo, y si Dios lo permite lo seguirá buscando el tiempo que sea necesario. Porque la luz de la fe y la fortaleza de la esperanza no se pierden, o no se deben perder, ni siquiera en los tiempos de mayor oscuridad y adversidad, como los que actualmente vive y sufre el pueblo nicaragüense.
paz
En tres días, con el favor de Dios, seré un sobreviviente al 2025
Deseo que en el 2026 encontremos la fórmula que nos permita vivir en paz. Así como en 1990 enterramos nuestras armas, (los que pertenecimos a la Resistencia Nicaragüense) en esta ocasión enterremos nuestros odios y que el Creador nos ilumine para poder tener la claridad de que debemos ser capaces de cambiar, de tolerarnos pensando no solo en nosotros, sino que en el bien común.
Asfura responde a felicitaciones de Ortega y Murillo
En términos de la diplomacia regional el gobierno nicaragüense se anticipa a sus propios aliados ideológicos y se posiciona como un actor pragmático, dispuesto a tender puentes con un nuevo liderazgo centroamericano que, en principio, no le es afín. Además, le otorga legitimidad diplomática a un presidente que llega al poder desde el Partido Nacional, tradicionalmente de derecha, y en abierto contraste con el bloque bolivariano.
El pesebre ante la sombra de la intolerancia salvaje
Debemos cuestionarnos con urgencia cómo evitaremos que la política del miedo nos transforme finalmente en extranjeros en nuestra propia tierra, limitando nuestra existencia a una supervivencia biológica despojada del espíritu que el rito y la historia otorgan a nuestras vidas.
La silla vacía
No habrá más sillas vacías en ninguna casa de Nicaragua, esa Nicaragua es posible. En el 2026 debemos estar preparados ante la venida de esa ansiada libertad. El ambiente internacional es más que favorable, así como las condiciones internas. Debemos continuar resistiendo con esperanza en la llegada de ese amanecer de justicia y paz que vendrá.
Se nos va el 2025, demos la bienvenida al 2026
Somos afortunados por celebrar un año más del nacimiento del Rey de Reyes y por haber sobrevivido al 2025 y estar por recibir el 2026, en el que todos sin excepción deberíamos de hacer la promesa de hacer lo humanamente posible para hacer de ese 2026 un año mejor para todos.
La paz como estrategia económica
Una misión de paz tendría el mismo nivel de ambición, pero enfocada en la prevención de conflictos en lugar de la preparación para ellos. Movilizaría inversiones en infraestructura y programas para abordar las causas profundas de la inestabilidad: la inseguridad alimentaria, la escasez de agua y el desplazamiento climático.
Nicaragua en el fondo del Índice Mundial de Libertad Humana
Finalmente debemos reiterar —porque ya lo hemos dicho antes— que la libertad está directamente vinculada al bienestar general. Mientras más libres son los países, más prósperos son sus habitantes, y al revés, donde hay menos libertad o no la hay del todo, la gente es más pobre y necesitada.
La diplomacia transaccional no puede traer la paz a Ucrania
Para contrarrestar la agresión rusa y fortalecer la seguridad de Ucrania, debemos defender inequívocamente los valores atacados. Una solución justa debe basarse firmemente en los derechos humanos. De lo contrario, no resolverá nada. El objetivo no es simplemente cesar las hostilidades, sino salvaguardar un futuro en el que se respeten plenamente los derechos y la dignidad de los ucranianos.
Museo de la Memoria; no olvidar es un derecho
De todo corazón sé que es para valientes porque recordar también duele, pero es una manera de sanar. Es una forma de ejercitar las emociones y de preparar el cuerpo, el alma y el espíritu para el momento de tener justicia.