En todas las culturas del mundo, el advenimiento del nuevo año es la ocasión más propicia para desear a cada uno, y a todos los demás, que sus vidas mejoren y tengan paz y prosperidad.
Es también la oportunidad de hacer un balance de todo lo bueno y lo malo que ocurrió en el año concluido, hacer compromisos para la superación en el Año Nuevo y augurar que este sea mejor en todos los órdenes de la vida.
LA PRENSA, El Diario de los Nicaragüenses, no puede faltar a esa costumbre henchida de esperanza. De manera que, al cruzar el umbral del nuevo año 2026, LA PRENSA saluda a todos sus suscriptores, lectores y beneficiarios, a los nicaragüenses y personas en general donde quiera que estén. Y hace votos porque la prosperidad y sobre todo la paz, la justicia y la libertad —que son los bienes intangibles más valiosos de la humanidad—, nos bendigan a todos en este nuevo año.
Nos satisface recordar que en el año 2025 que recién ha terminado, LA PRENSA fue honrada con otros dos premios internacionales de la mayor importancia. Fueron el Premio Internacional Rey de España al Medio de Comunicación Iberoamericano; y el Premio Mundial a la Libertad de Prensa UNESCO/Guillermo Cano, ambos en reconocimiento a la lucha de LA PRENSA por la libertad de expresión y de información frente a la cruda represión de la dictadura en Nicaragua.
Ahora, al comenzar el 2026 nos satisface anunciar que este es el año en que LA PRENSA cumplirá su primer centenario, cien años de servir a Nicaragua, a la verdad y la justicia, a los mejores intereses de los nicaragüenses.
LA PRENSA salió por primera vez a la luz pública el martes 2 de marzo de 1926. Desde entonces no ha dejado de acompañar todos los días a los nicaragüenses, salvo en los períodos que su publicación fue impedida por catástrofes naturales, como los terremotos de 1931 y 1972, o por los cierres impuestos por las dictaduras que han asolado a Nicaragua durante los últimos cien años.
LA PRENSA no ha dejado de circular y servir a Nicaragua inclusive después de que la actual dictadura —que sin duda es la peor de todas las que ha sufrido el infortunado pueblo nicaragüense—, clausuró su publicación en papel en agosto de 2021 cuando asaltó policialmente sus instalaciones y luego las confiscó, o mejor dicho las robó. Aun así, con sus principales directivos presos y sus periodistas forzados al exilio, LA PRENSA no ha dejado de publicarse ni un solo día. Solo dejó de ser la “república de papel” para ser la “república digital” de Nicaragua.
LA PRENSA, El Diario de los Nicaragüenses, cumplirá y celebrará su primer centenario en el exilio, en la condición de periódico apátrida, igual que lo son muchos compatriotas expulsados del país por la dictadura, o impedidos de regresar a su tierra natal. Y con la misma resiliencia, como se le llama a la capacidad de recuperación de un golpe demoledor, de adaptación a las condiciones más adversas manteniendo en alto los principios y valores de la dignidad y la libertad.
El exdirector de LA PRENSA, don Jaime Chamorro Cardenal (q.e.p.d.), escribió en su libro inédito Historia de La Prensa para la familia que: “El título de ‘Diario de los Nicaragüenses, como definición histórica de lo que es LA PRENSA, fue como una gran condecoración que recibimos de las mismas entrañas del público cuando sintieron que sus directores de entonces, Pedro Joaquín y Pablo Antonio abrieron LA PRENSA al acceso del pueblo para fundar en ella la República de Papel”.
Agrega nuestro bien recordado don Jaime, que con ese nombre (República de Papel) bautizó a LA PRENSA Pablo Antonio Cuadra (PAC), el poeta de la identidad nicaragüense y codirector desde el 10 de octubre de 1953. Quien se refería así a la visión de LA PRENSA del ejercicio del periodismo como una institución al servicio de los hombres y las mujeres que recurren al periodista en la búsqueda de un sistema democrático y pluralista, de justicia y verdad”.
Ese sistema virtuoso lo ha buscado LA PRENSA junto a los nicaragüenses durante un siglo, y si Dios lo permite lo seguirá buscando el tiempo que sea necesario. Porque la luz de la fe y la fortaleza de la esperanza no se pierden, o no se deben perder, ni siquiera en los tiempos de mayor oscuridad y adversidad, como los que actualmente vive y sufre el pueblo nicaragüense.
Bienvenidos pues al año del primer centenario de LA PRENSA, El Diario de los Nicaragüenses que siempre ha estado y estará al servicio de la verdad y la justicia, vale decir también de la libertad y la democracia.