Estados Unidos contra las cuerdas

El problema que ha minado a tantos imperios es la pérdida de voluntad guerrera de poblaciones o élites ablandadas por el materialismo o la ausencia de ideales. A muchos preocupa el déficit fiscal. Más debería preocupar el déficit de patriotismo.

¿Por qué no se une la oposición?

Un síndrome que resume gran parte del problema es que el nicaragüense prefiere ser cabeza de ratón y no cola de león. Sea cual sea la causa, no lograr la unidad es, de por sí, una crítica implícita a la calidad moral del liderazgo opositor y a su falta de patriotismo

“…La Ley respetando, la virtud y honor”

En suma, la potencia de los himnos nacionales no reside únicamente en el contenido semántico de sus palabras ni en la forma musical que adoptan, sino en su capacidad de producir comunidad a través de la sincronización emocional de los sujetos.

Sheynnis y María Corina: dignidad y patriotismo

La nicaragüense, Sheynnis Palacios Cornejo y a la venezolana María Corina Machado… sin duda alguna, representan la dignidad de los pueblos latinoamericanos y constituyen el mejor paradigma para nuestra juventud.

¿Somos estúpidos?

Realizar lo fácil que es para el ser humano caer en la irracionalidad puede ser oportunidad para hacerse dos propósitos: uno, evitar la concentración del poder en una o pocas manos. Dos, cultivar la sabiduría; la capacidad de actuar racionalmente, con sensatez o acierto.

El patriotismo y el general Benjamín Zeledón

El actual jefe del Ejército, general Julio César Avilés y el círculo corrupto de lo rodea, son la antítesis de aquellos dignos militares de antaño, que inspirados en los más nobles ideales y principios, fueron siempre fieles a la causa de nuestra soberanía y de nuestra libertad.

¿Por qué no mercenarios?

Cuando la diplomacia se agota y se requiere acción militar, el Congreso y el presidente necesitan más de las dos opciones de, o una declaración formal de guerra, o la inacción. Actualmente, operaciones encubiertas, u órdenes ejecutivas de dudosa constitucionalidad, son alternativas presidenciales.

Libres o esclavos

No podemos quedarnos sentados en el olimpo de la calma, ni esperar que otros hagan algo cuando somos todos los que estamos obligados a levantarnos en acciones contundentes para decir basta ya

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