Hace diez años se propuso realizar una exposición de personajes de Nindirí, luego la idea fue creciendo hasta llegar a fundar el primer Museo Etnográfico Nacudirí , ubicado a 26 kilómetros de la capital, hoy es una realidad que exhibe la historia, arte, cultura y costumbres de sus habitantes.
pasado
Viaje al pasado
Este viernes, el grupo Llama Viva te invita a revivir y bailar los principales éxitos del cuarteto sueco ABBA.
Mora ha pasado prueba de fuego
Aún en medio de las derrotas en este Mundial, hay destacadas actuaciones individuales de los peloteros nicaragüenses, como el bateo de Sandor Guido y Dwight Britton, jugadas de filigrana de Darrell Campbell e Iván Marín, y lo bien que ha lucido el bullpen, especialmente el zurdo Mainor Mora con un relevo autoritario ante Venezuela.
El pasado siempre está presente”.
Por otro lado los “honorables” magistrados de la CSJ defienden a capa y espada su sentencia irrisoria de declarar inaplicable un artículo de la Constitución para defender a quien también es su patrón y permitirle tener derechos especiales por encima de la mayoría de los cinco millones de personas que tan apaciblemente permitimos que estos ejemplos de serviles manejen a su gusto y antojo nuestras voluntades.
“Nuestra obsesión exagerada con el pasado nos distrae”
El presidente estadounidense Barack Obama habló después y en un discurso breve enfatizó: “No vine aquí a discutir del pasado, vine aquí a discutir del futuro”.
Cartas al Director
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, el pasado 30 de noviembre de los corrientes pidió al parlamento aprobar con carácter de urgencia tres leyes que en nombre de la defensa, seguridad y cuido de la soberanía, que establecen el reclutamiento y la subordinación de la sociedad y sus recursos al Ejército de Nicaragua, en caso de amenazas, agresiones o injerencia extranjera al país y de manera altamente sospechosa, para garantizar el “orden democrático establecido”. Esas leyes ponen al Ejército por encima del poder civil dándole amplias facultades constitucionales, dejando también abierto a instaurar una milicia popular llegando hasta el Servicio Militar, estableciendo un régimen militar al Estado, juzguen ustedes qué significa esto y espero que los mismos sandinistas se den cuenta que Ortega no ha cambiado en sus pretensiones guerreristas con el afán de mantener el poder a cualquier costo y recuerden las palabras del señor Tomás Borge, expresando “que hay FSLN para rato, cueste lo cueste”, y parece que ya empezaron a prepararse, para una eventual derrota electoral aprovechando la situación de Costa Rica.
El día que cambió la historia del Ejército
Algunos diputados de oposición que dicen ser democráticos, han maquillado las leyes militaristas y de seguridad junto con los legisladores orteguistas y los asesores castrenses, dejándoles lo esencial de su sentido y propósitos. Según ellos, con las modificaciones que “lograron” hacer a los proyectos propuestos por Ortega, ya no hay peligro de que sirvan para restablecer el reclutamiento militar forzoso ni para imponer el espionaje político. Olvidan o fingen olvidar esos diputados de supuesta oposición, que una cosa es lo que dice la ley —inclusive la Constitución— y otra muy diferente y al contrario es la interpretación que hace Daniel Ortega con el fin de fortalecer su plan para restablecer la dictadura en Nicaragua, adecuada a las nuevas condiciones del siglo 21.
Sale a la luz el pasado guerrillero de Roussef
Cuando fue guerrillera, la presidenta electa Dilma Roussef cuidó un arsenal de armas y municiones de un grupo armado que combatía al régimen militar que gobernó Brasil de 1964 a 1985, dijo este sábado un importante diario que basó su información en documentos militares.
Raúl Castro viaja al pasado
Raúl Castro, lentamente, sin prisa, ha emprendido un viaje al pasado. Quiere regresar al 13 de marzo de 1968. El trayecto, cree, puede tomarle varios años. Ésa será su reforma económica y su tímido modo de arreglar el desbarajuste heredado. En esa fecha, su hermano Fidel, en medio de un arrebato colectivista desaconsejado por casi todo el mundo, y especialmente por el vicepresidente Carlos Rafael Rodríguez, un viejo comunista que exhibía ciertos vestigios de prudencia, confiscó y estatizó casi 60,000 microempresas que todavía estaban en manos privadas, dado que las grandes y medianas ya habían sido engullidas en los primeros dos años de dictadura. A ese empobrecedor disparate Fidel le llamó “una ofensiva revolucionaria”.