He comprendido que en un segundo la vida puede cambiar, que las costumbres son absurdas redes de seguridad a la que la gente se aferra para sentir que tienen su vida bajo control…
pasado
El pasado en el presente
Míster Stimpson opinaba en el “Saturday Evening Post” que debía acostumbrarse el pueblo de Nicaragua a resolver sus cuestiones del control del poder
El pasado nos condena
Afirman los historiadores que debemos conocer la historia con el propósito de no repetir los errores cometidos en el pasado
Prisioneros del pasado
Por el lado del presidente hay una voluntad de cambio traducida en la decisión de ampliar la base del gabinete ministerial
Sí al futuro, no al pasado
Somos creyentes que esta es la única ruta viable y sostenible para que en nuestro país los nicaragüenses trabajemos en profundizar sobre los alcances de la democracia, prosperidad y seguridad que el país demanda.
Un ajuste de cuentas entre padre e hijo con el pasado
“Si quiero entender a mi padre debo identificar nuestros puntos de intersección, iluminar las zonas oscuras, buscar el contraste, resolver los acertijos que con el tiempo fui abandonando», dice el escritor Renato Cisneros al reflexionar sobre su libro
Cambiar el pasado
¿Se puede cambiar el pasado? La respuesta natural es que no. Es irreversible, pertenece exactamente a tiempo pasado.
Presente y futuro que anticipan el pasado
Hechos recientes, que presagian su agravamiento, pareciera que condenan a los nicaragüenses a los peores excesos de nuestro pasado dictatorial.
Resolver el pasado en el presente
Psicóloga Clínica
Todo empezó con la manzana (I Parte)
La publicidad es comunicación, la comunicación es tan antigua como el ser humano, el hombre sintió la necesidad de comunicarse. Si es por el rumbo del judeocristianismo, Adán y Eva se pusieron a platicar con la víbora y se comieron la manzana, ahí empezó el consumo.