Nicaragüensismos y la letra «ch»

Espero haber desbloqueado un recuerdo de más de alguno con todas estas palabras, con aquellos tiempos en que se enseñaba la ch en las escuelas y con lo bonito que era ver la imagen de un chanchito o de una chinela para terminar de entenderla…

Canto para las Aves de Acullá (Pajarita Libertaria)

Las siete aves amigas volaron cada día para bailar y cantar a las aves de Acullá con enconada alegría. Y como haciendo julerías, se dividieron a las Aves para cantarles con esmero y tesón, tonadas personalizadas llenas de ritmos y escaladas, que les devolvieran la alegría y devoción para resistir al encierro con esperanza y amor.

Que alegre es ser uno mismo

Todos tenemos muchos valores que tenemos que desarrollar y muchos huecos que tapar. Ni los valores nos atontan ni los errores nos humillan. Somos quienes somos y nos amamos como somos.

Ser mujer periodista nicaragüense

Ser mujer periodista es un poco eso, hacer sueños realidad, trabajar por ellos con las deferencias que representa ser mujeres en el mundo periodístico, pero sobre todas las cosas llenar de orgullo a los nicaragüenses.

El día que nos sentimos uno

Nicaragua está pues justamente agradecida y encariñada con Sheynnis, por su gran logro, y también con quienes cooperaron decisivamente en su victoria, como fue la familia de Karen Celebertti. Ellos comparten el mérito.

Lo declaro con orgullo: ¡Creo en mi Dios!

Y creo y entiendo ser creyente en la Santísima Trinidad, es quien ofrece amistad, quien construye humanidad, quien cultiva el perdón, quien promueve solidaridad, quien lucha por la justicia…

20 de mayo, patria y libertad

Nunca antes la soberanía nacional estuvo más sometida a una voluntad extranjera como bajo el totalitarismo castrista, debemos reivindicar el 20 de mayo por la nación, la república y por todos los mártires de nuestra historia.

La humildad da felicidad

El humilde no pretende estar por encima ni por debajo de nadie, y no acepta dejarse humillar porque no renuncia a su propia dignidad como persona.

El orgullo pierde, la humildad salva

El fariseísmo constituye siempre una amenaza para la sociedad, para uno mismo y, por consiguiente, para la comunidad cristiana. Una sociedad, una comunidad, una vida no puede subsistir: engañándose a sí misma y aparentando lo que no es.

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