Nicaragüensismos y la letra «ch»

Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

Nicaragua no solo es hermosa con gente amable y comida deliciosa, tiene ese no sé qué, que qué sé yo que la hace única. Y hoy quiero hablar de parte de lo que creo nos hace a los nicas tan nosotros. Los nicaragüensismos son esas palabras muy propias del país, por ejemplo “chunche”.  

Y es que suena hasta divertido cuando intentas explicar algo y terminas diciendo “ese chunche”. Por ejemplo, en Colombia me tocó explicar por qué al calentar agua uno se baña con “panita”, un pana para los colombianos es un amigo, para nosotros es el contenedor para acarrear agua, entre otras cosas como la panita de la comida. Entonces por tratar de explicar cometí el error de preguntarles “cómo le dicen a este chunche”, lo que me llevó a dar una segunda explicación. Por si tenían dudas para Colombia una pana es una coca.  

Y es que los nicas hablamos “rico”, decimos chunche a una cosa, “chochada” a una cuestión, “chavalo” a un niño o adolescente. Y lo disfrutamos, lo decimos con una pronunciación que me recuerda que la “ch” fue alguna vez la cuarta letra del abecedario y la tercera consonante, al menos de 1754 al 2010.  

Ese es uno de mis enojos con la Real Academia de la Lengua, sacar esa letra que me la enseñaban en la escuela con palabras como chanco o chereque y considerar que son dos letras distintas juntas. Bueno, sí lo son, pero es que es tan especial que creo debería haberse quedado en el abecedario. 

Con la lengua de señas me sentí reivindicada en ese sentido, ahí aún existe la ch y puedes deletrear con las manos chinela.  

En Nicaragua hay muchas cosas que no se han aprovechado para sacar pecho del orgullo de ser nicaragüense y son chochadas tan básicas como nuestro idioma. En el diccionario Español Nicaragüense aparecen varias páginas dentro de la letra “c” dedicadas a las palabras que inician con ch y aunque vi nacer este diccionario y lo amo con todo mi corazón no incluyó esa maravillosa letra y toca buscar chimado o chollado entre cetro y cianhídrico, donde están todas esas palabras ricas y muchas de ellas nicas que suenan sabroso como chuzo, chorcha, chinela.  

Ese diccionario hasta cierto punto me trae nostalgia, con una estadía larga en Colombia me tocó dejar uno en una oficina para que mis compañeros cuando escucharan una palabra que no reconocían la buscaran y no tener que explicar que una oficina está desordenada porque tiene un “chunchero”.  

Pero con la desaparición de la ch no deberíamos ser los nicas los que nos cuestionamos su desaparición o es que el chimba colombiano no se siente diferente que juntar dos letras.  

No hablaré de mi pleito con la RAE, pero me limitaré a decir que aceptan murciégalo y al quitar el acento a sólo, me crean el dilema de explicar si el “solo vine a verte” se refiere a que vine sin compañía o como única actividad. Antes era fácil si tenía tilde se trataba de a qué venías.  

Lo bueno es que este tipo de cosas no me encachimban, otra maravillosa palabra con ch que suena tan rico como el gallopinto.  

Espero haber desbloqueado un recuerdo de más de alguno con todas estas palabras, con aquellos tiempos en que se enseñaba la ch en las escuelas y con lo bonito que era ver la imagen de un chanchito o de una chinela para terminar de entenderla, aunque en otros países ponían un mico, un mono y la chango.  

La autora es licenciada en Ciencias de la Comunicación. 

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí