Su filosofía descansaba en la Razón de Estado donde aclara “que la patria se debe defender con ignominia o con gloria”
Nicolás Maquiavelo
¿Cuán maquiavélico era realmente Nicolás Maquiavelo?
El adjetivo «maquiavélico», según la Real Academia de la Lengua, significa «astuto y engañoso» y se le aplica regularmente a figuras políticas. ¿Pero es justo aplicárselo al mismo Nicolás Maquiavelo?
Las relaciones entre la ética y la política
En Nicaragua habitamos personas que queremos libertad, elecciones libres observadas nacional e internacionalmente, un tribunal electoral confiable, los beneficios del desarrollo para todos y por sobre todas las cosas, vivir en paz.
La realpolitik se impone a los principios
De la realpolitik (vocablo de origen alemán que se ha generalizado a todos los idiomas), se dice que es la política y la diplomacia que ponen los intereses materiales y los objetivos prácticos, por encima de las consideraciones filosóficas y los principios morales.
Maquiavelo reinventado
Nicolás Maquiavelo ha sido reinventado muchas veces a través del tiempo y de las ambiciones de los hombres que han llegado al poder y se convierten en caudillos insustituibles. Los tenemos de toda tendencia, tanto comunistas, fascistas, nacional socialista, de derecha, pero todos han tenido mucho en común. Algunas dictaduras han durado más que otras especialmente porque se han sostenido por los ejércitos a su servicio como en Cuba, Corea del Norte, Rusia y la infaltable Alemania de Adolfo Hitler. Vimos aquellas multitudes que vitoreaban a Hitler, Stalin, Mussolini, Gadafi, Mubarak, Somoza, Trujillo, Noriega y el resultado de estas fue el fracaso estrepitoso. Los dictadores abundan porque naturalmente que el que está en el poder y tiene a todos sometidos bajo su férula y con acceso a los bienes del Estado se convierten en millonarios unos en muy poco tiempo y otros siguen esclavizando a sus pueblos y ya longevos, aunque convencidos que su sistema de gobierno no es el más apropiado para su pueblo como es el caso de Fidel Castro que venera a otro dictador como es Hugo Chávez, quien con el inmenso recurso petrolero, además de oxigenar económicamente a Cuba, y en su afán de ser un nuevo Bolívar en un papel excéntrico mantiene una organización llamada Alba, compuesta de aspirantes a dictadores, pero que tienen la dicha de convertirse en multimillonarios comprando cualquier empresa y al mismo tiempo adquiriendo emisoras de radio, canales de televisión que sirven para vanagloriar al endiosado caudillo, como es el caso de nuestra pobre Nicaragua.