El alma dividida

La violación al proyecto de vida en Nicaragua no ha tenido límites: ricos, pobres, flacos, gordos, economistas, periodistas, religiosos, feos y bonitos, tan bonitos que no hay nicaragüense que no sienta que su corazón da un brinco cuando a la Miss Universo se le salen las lágrimas abrazando la bandera azul y blanco.

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