El árbol de Navidad

Como cada año, cuando llega diciembre los pensamientos de muchas personas van hacia la celebración de Navidad. Es el momento que los cristianos practicantes se concentran en Jesucristo, es el momento que dedicamos a Él.

Un recorrido por la Navidad

No es seguro que Jesucristo naciera un 25 de diciembre y parece que los primeros cristianos celebraban su nacimiento durante el mes de marzo y no fue hasta el año 345 d.C. cuando gracias a San Juan Crisóstomo y San Gregorio Nacianceno que se proclamó el 25 de diciembre como fecha de la Natividad.

Sueños de Navidad

Siguiendo las huellas del reverendo Martin Luther King, quien tuvo un sueño en el que columbraba el día cuando todos los norteamericanos se verían como hermanos sin importar el color de la piel, yo también como nicaragüense tengo un sueño que quiero compartir con mis lectores, primordialmente en estos días de Navidad cuando se proclama a los cuatro vientos: Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.

Cartas al Director

Madrid, París, Roma, Londres, Nueva York, Moscú… y muchas más ciudades del mundo engalanan sus calles y plazas más emblemáticas, las iluminan con luces de colores y evocan un ambiente apropiado para conmemorar la primera Navidad: ¡Occidente celebra el nacimiento de Jesús! En muchos corazones de hombres y mujeres de buena voluntad afloran sentimientos de paz y solidaridad, que se manifiestan en entrañables reuniones de amigos y familiares y en la Misa de Gallo, en Nochebuena. Aunque no en todo el mundo los cristianos pueden celebrar la fiesta en paz. Según hemos visto en las noticias de los últimos meses, en nuestros días hay cristianos perseguidos. En Cuba, China o Corea del Norte, por el régimen comunista; en otros países como Egipto, Irak, Nigeria, Sudán, Pakistán, Siria,… sea por su actual inestabilidad política, por seguir la estrategia de terror iniciada el 11 de septiembre, o por otras causas, la violencia se ha desatado contra los cristianos que en esos y otros países sufren atentados contra sus vidas, o incendios de sus iglesias y sus casas, o violaciones de los derechos fundamentales.

Atención al suscriptor