No es seguro que Jesucristo naciera un 25 de diciembre y parece que los primeros cristianos celebraban su nacimiento durante el mes de marzo y no fue hasta el año 345 d.C. cuando gracias a San Juan Crisóstomo y San Gregorio Nacianceno que se proclamó el 25 de diciembre como fecha de la Natividad.
La fiesta pagana más estrechamente asociada con nuestra Navidad era el Saturnal Romano, el 19 de diciembre en honor de Saturno, dios de la agricultura y el cual se celebraba durante siete días con todo tipo de banquetes y pachangas, igual que en esa misma época en el norte de Europa se celebraba la fiesta del Yule, en que quemaban enormes troncos de árboles adornados con cintas en honor de sus dioses para que el sol brillara con más fuerza.
El declarar el 25 de diciembre como fecha de la Natividad seguía la política de la iglesia primitiva de absorber en lugar de reprimir los ritos paganos existentes, que desde los primeros tiempos habían celebrado el solsticio de invierno y la llegada de la primavera.
En la Edad Media la Iglesia añadió el nacimiento y los villancicos a sus costumbres y el punto culminante era el banquete de Navidad el día del nacimiento del Señor.
La Navidad tal como la conocemos hoy es una creación del siglo XIX. El árbol de Navidad, originario de zonas germanas se extendió por Europa y América, los villancicos fueron recuperados, se compusieron muchos nuevos y la costumbre de cantar villancicos, aunque de antiguos orígenes, procede fundamentalmente del siglo XIX. Las tarjetas de Navidad no empezaron a usarse hasta en la década de 1870.
Otro de los protagonistas de la misa de natividad era el gallo, que es el que parece haber dado nombre a esta misa. Esta misa no se celebraba a medianoche, sino al alba. Esta celebración antes de llamarse misa se llamó maitines, el primer rezo litúrgico que se hace al rayar el alba y estaba amenizada por el canto del gallo, uno solo que se llevaba a misa con este objetivo y cada canto del gallo era celebrado con alegría, bebida y comida, todo ello vigilado por el sacerdote que introducía en ella todos los elementos religiosos posible.
Esta celebración nocturna de la Navidad también se llamó Calenda. Se llamaba así a la lectura de las vidas de los santos importantes que se celebraban durante el año. La de Navidad era la Calenda por excelencia y de ahí nace el nombre de calendario, que era el listado de las calendas o fiestas religiosas del año.
Luego apareció Santa Claus, con su trineo, sus renos y las bolsas o calcetines con juguetes, todo lo cual es una invención gringa, aunque la leyenda de papa Noel sea antigua y compleja y procede en parte de San Nicolás de Myra o San Nicolás de Bari, obispo del siglo IV que dio toda su fortuna a los pobres. Su nombre es notable también fuera del mundo cristiano porque su figura ha dado origen al mito de Santa Claus, conocido también como papa Noel.
Actualmente la Navidad es tiempo de gran actividad comercial e intercambio de regalos, reuniones y comidas familiares. Se celebra la Nochebuena con una cena familiar, se asiste a la Misa del Gallo y se dice que nos embarga el espíritu de la Navidad, o sea un sentido de solidaridad hacia todos aquellos que necesitan ayuda, sin olvidar que Jesús repartió los panes y nosotros tenemos que repartir lo que podamos. Yo creo que la pregunta importante del Señor allá arriba será: “¿Qué hiciste por tu prójimo?”
El autor es abogado.
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