Sí, el viejo Hong Kong ha terminado

El viejo Hong Kong ha terminado. Análisis sobre cómo el control político y económico de China transformó la ciudad, afectando su libertad y economía.

El eco del poderoso mensaje de León XIV

“La libertad sobre la que se edifica el Estado contemporáneo, si es auténtica, reconoce la dimensión religiosa del ser humano, la respeta y la tutela jurídicamente; y evita que alguien tenga que renunciar a contribuir a la sociedad en la que vive por causa de su fe”.

Cosas veredes, Sancho

Es un hecho que los progresistas —asumidos interinamente demócratas— tienen como norma si pierden, hablar de fraude… A la vez se victimizan y para la próxima suman a sus méritos el hecho de que “le robaron” las anteriores.

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