¿Conviene abolir los partidos políticos? 

Mucho se habla de restaurar la democracia, pensando que bastará con revivir el sistema de partidos, las libertades públicas, el sufragio universal y la división de poderes. Pero poco o nada se analiza la gran complejidad de estos componentes y cómo algunos de ellos han fallado y pueden seguir fallando, en nuestra historia. No olvidemos que, como se dice, el diablo está en los detalles.

De la Revolución Liberal de Zelaya hacia una potencia de nación 

No podemos aspirar a tener autopistas cosmopolitas ni trenes balas ni acabar de sopetón con la pobreza, sin antes desarticular esa dañina mentalidad que, a golpe de influencias nefastas, inocularon a muchos inocentes en la depresión socialista, el parasitismo izquierdista y el atraso marxista en sus cabezas.

La izquierda es derrotada en España y Europa

A nivel internacional, la política exterior respaldaría en forma decisiva a las democracias mundiales, incluyendo a las latinoamericanas, y enfrentaría a las autocracias con determinación, incluyendo a las tres dictaduras en Latinoamérica.

¿Será posible un ejército imparcial?

En 2007 Daniel Ortega llegó al poder… alteró el Código Militar y dejó a Avilés en forma indefinida. El ejército perdió rápidamente su carácter nacional y volvió a convertirse, como en tiempos de Somoza, en un ente politizado al servicio de una familia.

¡Es el sectarismo, estúpido!

Una buena sugerencia que exige hurgar nuestra historia. Al hacerlo podemos comenzar identificando uno de los problemas que más han dañado al país; el sectarismo; la adhesión fanática a un partido caracterizada por la intransigencia y la intolerancia.

Sandino ¿héroe o villano? (3)

Sandino siguió su guerra manteniendo el aplauso de la izquierda mundial y los comunistas… Sus admiradores también fueron ciegos a su crueldad. Si hoy nos horrorizamos ante los islamistas de ISIS decapitando cautivos, recordemos que los sandinistas hacían lo mismo.

Urge la oposición política partidaria

En política, como decía Giulio Andreotti, “no desgasta el poder, lo que desgasta es no tenerlo”. Entonces si se piensa en una nación libre y democrática, hay que luchar por ese poder.

¿Surge la nueva derecha liberal?

Con una sociedad civil en el exilio fracasada, sin liderazgos sólidos, con una comunidad internacional timorata y con un sistema represivo a más no poder, pensar en el surgimiento de una unidad opositora alrededor del liberalismo, resulta difícil incluso el solo pensarlo.

Atención al suscriptor